La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, calificó como una “irracionalidad” el manejo del gobierno de José Antonio Kast en torno a la megarreforma para la reconstrucción nacional, en medio del aluvión de casi dos mil indicaciones parlamentarias que han tensionado el debate legislativo.
En entrevista con el programa *Desde la Redacción* de *La Tercera*, la timonel del FA defendió la masiva presentación de enmiendas y acusó al Ejecutivo de no haber extraído lecciones del fallido segundo proceso constitucional, controlado entonces por la derecha más radical. Según Martínez, la actual administración repite los mismos errores: falta de diálogo, extremismo y una estrategia que mezcla materias de reconstrucción con una reforma tributaria de largo plazo.
LAS INDICACIONES COMO HERRAMIENTA DE DEBATE
Martínez sostuvo que las enmiendas presentadas por su sector no buscan obstruir, sino “razonabilizar” una discusión que calificó de desordenada. El proyecto, de más de 200 páginas, reúne medidas de distinta naturaleza que debieron haberse tratado por separado, según la dirigenta.
“No hay una intención de colapsar el debate sino al contrario, razonabilizarlo”, afirmó, agregando que todas las indicaciones han sido “necesarias, responsables” y orientadas a distinguir la reconstrucción de los temas de crecimiento y empleo. La presidenta del FA criticó que el gobierno no haya sabido conducir el proceso legislativo y que insista en mantener unidos aspectos que, a su juicio, requieren discusiones autónomas.
CUESTIONAMIENTOS A LA FORMA Y AL FONDO
La exdelegada presidencial también apuntó contra la estructura misma de la iniciativa. La calificó como un proyecto “ideológicamente muy duro, muy pesado”, que pretende introducir un cambio tributario con vigencia estimada de seis gobiernos. “Ni siquiera se vio en el Decreto Ley de la dictadura”, comparó.
En materia de legalidad, Martínez recordó que la propia Corte Suprema ha manifestado reparos sobre la certeza jurídica del proyecto. “¿A quién está escuchando el gobierno? No escuchó ni al Consejo Fiscal Autónomo, ni al Fondo Monetario Internacional, ni a la Corte Suprema”, señaló, añadiendo que aprobar la iniciativa “por uno o dos votos” no entrega la estabilidad que Chile requiere.
LLAMADO A LA OPOSICIÓN Y LECCIONES DEL PASADO
La dirigenta del FA hizo un llamado al “gran arco de la oposición” para lograr un acuerdo mayoritario que evite la inestabilidad. Advirtió que si cada partido busca una ganancia particular, el resultado será una “irresponsabilidad que se va a cobrar con el tiempo”. Según Martínez, la ciudadanía mayoritariamente rechaza la reforma tal como está planteada.
Al recordar el segundo proceso constituyente, Martínez afirmó que el gobierno “no ha aprendido nada”. A su juicio, la derecha tuvo entonces el control absoluto del debate y fracasó por su intransigencia; hoy, el Ejecutivo actúa con “extremo radicalismo” sin disposición al diálogo, incluso con su propio sector.
TIEMPOS LEGISLATIVOS Y TÁCTICA PARLAMENTARIA
Consultada sobre si casi dos mil indicaciones facilitan el debate, Martínez respondió que presentar enmiendas permite incorporar más actores y elementos a la discusión. Recordó que en otros proyectos de ley se han registrado volúmenes similares de indicaciones y criticó el plazo acotado —mencionó el 19 de mayo como fecha límite— para un texto de esta envergadura.
“Nosotros planteamos necesitamos un poquito más de tiempo. Los votos del Frente Amplio están para votar la reconstrucción si la hubiesen separado”, insistió. “No quisieron separarlo, entonces hay una consecuencia de lo obstuso y sectario que está haciendo el gobierno, que no está escuchando ni siquiera a su propio sector”, concluyó.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
