El Poder Judicial de la Región de O’Higgins ha puesto en marcha una iniciativa que trasciende lo estrictamente jurisdiccional: una campaña de donación de libros destinada a residencias de protección de niños, niñas y adolescentes. La actividad, promovida por la presidenta de la Corte de Apelaciones de Rancagua, ministra Marcela de Orúe, y el juez del Primer Juzgado de Letras de San Fernando e integrante del Comité Regional de Lenguaje Claro, Felipe Cabrera, busca acercar la lectura a menores que se encuentran bajo la tutela del Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia.
QUIÉNES CONVOCAN
La ministra Marcela de Orúe, como máxima autoridad de la Corte de Apelaciones de Rancagua, encabeza el llamado junto al juez Felipe Cabrera, quien además forma parte del comité que impulsa el uso de un lenguaje más comprensible en las comunicaciones judiciales. Ambos han invitado a la comunidad a sumarse voluntariamente a esta recolección de textos, con el objetivo de proveer material de lectura a niños y adolescentes que viven en centros dependientes del servicio especializado.
DÓNDE Y HASTA CUÁNDO DONAR
Quienes deseen colaborar podrán hacer entrega de los ejemplares hasta el 20 de mayo. Los puntos de recepción habilitados son cuatro: la Corte de Apelaciones de Rancagua, el Juzgado de Garantía de la misma ciudad, el Juzgado de Letras del Trabajo de Rancagua y el Primer Juzgado de Letras de San Fernando. Ninguno de estos lugares exige un horario especial más allá del de atención al público, por lo que los donantes pueden acercarse durante la jornada hábil regular.
QUÉ TIPO DE LIBROS SE ACEPTAN
Los organizadores han precisado que los textos donados pueden ser cuentos, fábulas, novelas o cualquier otra obra de literatura recreativa. Se solicita que los libros se encuentren en buen estado de conservación y, especialmente, que no contengan anotaciones, subrayados o cualquier tipo de escritura manuscrita que pueda interferir con la experiencia de lectura del destinatario.
UN COMPROMISO QUE VA MÁS ALLÁ DE LO JURISDICCIONAL
La campaña refleja una faceta del Poder Judicial que no siempre es visible para el público: el vínculo con la comunidad y la responsabilidad social de los tribunales. Al promover la donación de libros, los convocantes apuntan a contribuir al desarrollo cultural y educativo de niños y adolescentes que se encuentran en situación de vulnerabilidad, reforzando así el principio de protección integral que inspira la normativa de infancia en Chile.
Para los abogados y operadores jurídicos de la región, esta iniciativa representa una oportunidad concreta de participar en una acción solidaria que, además, se enmarca en los valores de acceso a la cultura y bienestar de la niñez. El plazo para entregar los ejemplares vence el 20 de mayo, y los puntos de recepción están ubicados en edificios judiciales de Rancagua y San Fernando.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
