El Poder Judicial, a través de la Corte de Apelaciones de Rancagua, llevó a cabo su visita semestral a los recintos penitenciarios de la Región de O’Higgins, con el objetivo de verificar las condiciones de seguridad, habitabilidad y los programas de reinserción social. La comisión, encabezada por el ministro Michel González, recorrió el Centro Penitenciario de Rancagua y el Centro de Internación Provisoria y de Régimen Cerrado (CIP-CRC) de Graneros, destinado a adolescentes infractores de ley.
CONTEXTO DE LA VISITA
La inspección, que se realiza cada seis meses, busca garantizar que los establecimientos cumplan con los estándares mínimos exigidos por la normativa vigente. La comisión estuvo integrada por el ministro González, la secretaria de la Corte de Apelaciones, Andrea Alfaro, el juez del Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Rancagua, Sergio Allende, y la magistrada del Juzgado de Garantía de la ciudad, Loreto Salas. Además, se sumó la relatora de Pleno de la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, María Cecilia Rosas, quien se encuentra realizando una pasantía en el tribunal de alzada.
INSPECCIÓN EN EL CENTRO PENITENCIARIO DE RANCAGUA
Durante el recorrido por los módulos del recinto, los integrantes de la comisión evaluaron aspectos clave como el orden, la higiene, la infraestructura y la situación general de los internos. También se revisaron las unidades administrativas y los talleres donde los reclusos realizan trabajos en madera, alfombras y cuero, actividades que forman parte de los programas de reinserción social.
El ministro Michel González destacó la labor realizada en el establecimiento, señalando que “me parece importante destacar el orden del establecimiento y los esfuerzos que se están haciendo para la reinserción social y pudimos observar distintos proyectos de trabajo que efectúan los internos”. Asimismo, precisó que “nos constituimos como comisión en el Centro Penitenciario de Rancagua para revisar las condiciones de habitabilidad y de seguridad del recinto, junto con revisar las medidas que se han adoptado”.
VERIFICACIÓN EN EL CIP-CRC DE GRANEROS
En paralelo, la magistrada Loreto Salas encabezó la inspección en el CIP-CRC de Graneros, recinto que alberga a adolescentes que han infringido la ley penal. Si bien el comunicado no detalla hallazgos específicos, la visita se enmarca en la necesidad de supervisar las condiciones de internación de menores, con especial énfasis en la seguridad y el respeto a sus derechos.
ALCANCE DE LAS VISITAS SEMESTRALES
Estas inspecciones, ordenadas por la Ley Orgánica del Poder Judicial, permiten a los tribunales superiores monitorear el funcionamiento de los recintos penitenciarios y formular recomendaciones para mejorar las condiciones de los internos. En este caso, la comisión de la Corte de Apelaciones de Rancagua cumple con su rol de velar por el cumplimiento de las garantías constitucionales, incluso en contextos de privación de libertad.
La visita no solo abarcó aspectos de infraestructura, sino que también evaluó los programas de reinserción, un elemento clave para reducir la reincidencia delictual. Los talleres productivos observados en Rancagua son un ejemplo de cómo el trabajo intramuros puede facilitar la integración social de los condenados.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
