Las propuestas de los partidos de derecha para la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast, programada para el 1 de junio en el Congreso Nacional, comienzan a perfilar los énfasis que el oficialismo busca imprimir en el hito que marca el fin del período de instalación del nuevo gobierno. Con la seguridad como eje transversal y la reforma administrativa como bandera, las distintas colectividades han ido delineando sus peticiones al Mandatario para que sean incluidas en el discurso que definirá la hoja de ruta de los próximos meses.
La Unión Demócrata Independiente (UDI) es el partido que ha expresado las solicitudes más concretas y detalladas. Su bancada de diputados propuso fusionar diez ministerios, pasando de las 25 carteras actuales a solo 19. La iniciativa apunta a unificar áreas como Educación, Ciencias y Cultura; Interior con la Secretaría General de la Presidencia y la Secretaría General de Gobierno; Vivienda con Bienes Nacionales; y Minería con Energía. Esta reducción del número de ministerios fue una promesa de campaña del Presidente Kast, quien durante su candidatura señaló que sería interesante pensar en un ministerio que aborde Economía, Minería y Energía.
Además, la bancada UDI solicitó al gobierno que anuncie en la Cuenta Pública la urgencia inmediata al proyecto de sala cuna universal, con la meta de que se convierta en ley durante el mismo mes de junio. El secretario general de la UDI, Juan Antonio Coloma, indicó que la cuenta pública estará marcada por temas de seguridad y que Chile necesita seguir avanzando en el enfrentamiento al crimen organizado, la delincuencia y el narcotráfico. Coloma agregó que las peticiones de su partido son dos proyectos “sumamente importantes” que, junto con la ley de reconstrucción en el Parlamento, terminarán por marcar el discurso presidencial.
LAS PRIORIDADES DE RENOVACION NACIONAL
Por su parte, Renovación Nacional (RN) ha insistido en diversas reuniones con representantes gubernamentales, incluido el Presidente Kast, en que la seguridad debe ser el centro de la gestión y que la Cuenta Pública es la oportunidad ideal para mostrar medidas y metas concretas en ese ámbito. La secretaria general de RN, Katherine Martorell, afirmó que el hito debe comunicar el estado actual del país y los lineamientos de la administración, dejando atrás la incertidumbre. “A partir de aquí no hay vuelta atrás en economía, certezas, seguridad y metas”, sostuvo.
En la bancada de RN han estado preparando una batería de medidas que el Mandatario podría abordar en su discurso. La diputada y vicepresidenta del partido, Ximena Ossandón, explicó que están trabajando en planteamientos relacionados con la crisis de seguridad, principalmente desde la inmigración irregular y programas de prevención de la delincuencia. Además, en RN consideran clave capitalizar la Cuenta Pública para comunicar la hoja de ruta de los ministerios sectoriales, aspecto que, a su juicio, no ha quedado claro en los primeros meses de gobierno.
LA MIRADA DE REPUBLICANOS Y EL PARTIDO NACIONAL LIBERTARIO
En el Partido Republicano, si bien evitan adelantar propuestas concretas, observan con atención cómo el Mandatario marcará la nueva hoja de ruta y apuestan a que el discurso aborde el estado en que el nuevo gobierno recibió el país. El jefe de bancada de la colectividad, Benjamín Moreno, señaló que esperan que se muestren las condiciones deterioradas en las que, según su visión, dejó el país el gobierno anterior de Gabriel Boric, junto con los avances de estos primeros meses en materia de seguridad, economía, des trabamiento de inversiones y reducción de burocracia.
El presidente del Partido Nacional Libertario (PNL), Johannes Kaiser, adoptó una postura más crítica. Indicó que no le interesan tanto los anuncios, sino que se dé cuenta de la situación real del país, con cifras concretas sobre kilómetros de carreteras construidos, viviendas, subsidios habitacionales y lo que realmente ocurrió en el último año. Kaiser rechazó que la Cuenta Pública se transforme en un “festival de promesas”, postura que, dijo, mantenían tanto durante el gobierno de Boric como ahora. El PNL es una colectividad de derecha que no forma parte del oficialismo.
Expectativas encontradas sobre el contenido del discurso presidencial marcan la antesala de un evento que el oficialismo espera que sirva para estabilizar la gestión y dejar atrás los traspiés de instalación. Las propuestas de los partidos reflejan el énfasis en la seguridad, la reforma del Estado y la necesidad de comunicar una hoja de ruta clara para los ministerios. La cuenta del 1 de junio será, sin duda, un termómetro de las prioridades legislativas del gobierno de Kast y de la cohesión de la coalición que lo respalda.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
