La Facultad de Derecho de la Universidad de Chile fue escenario de un webinar internacional que reunió a expertos de diversos países para analizar la importancia de las defensorías universitarias como garantía de la libertad académica, la libertad de enseñanza y el derecho a una educación de calidad. Transmitido por el canal Facultad de Derecho U. de Chile, el encuentro contó con la participación de académicos, defensores universitarios y representantes de organizaciones internacionales, quienes compartieron experiencias y reflexiones sobre los desafíos contemporáneos en la educación superior.
El seminario fue organizado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, el Instituto Latinoamericano del Ombudsman, el Capítulo Chileno del Ombudsman, la Red Iberoamericana de Defensorías Universitarias (RIDU), el Instituto de Investigación en Derecho de la Universidad Autónoma de Chile, el Foro Nacional de Ouvidores Universitarios de Brasil y Scholars at Risk. Durante la apertura, la profesora Ana María Moure, académica del Departamento de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, destacó que la creación de una defensoría de la comunidad universitaria es un proceso que ha estado en marcha durante años y que ha sido recogido en las propuestas programáticas de los candidatos a la rectoría de la casa de estudios. Por su parte, Robinson Fuentes, presidente del Capítulo Chileno del Ombudsman, subrayó la relevancia de retomar el debate sobre las defensorías universitarias para mantener vivo el debate sobre la garantía de los derechos humanos en el ámbito estudiantil y académico.
EL ROL DEL DEFENSOR UNIVERSITARIO
Los expositores coincidieron en que la figura del defensor universitario no debe entenderse como un mero mediador administrativo, sino como un guardián ético de la comunidad académica. La abogada brasileña Cristina Y. Richche, presidenta del Foro Nacional de Ombudsman Universitarios de Brasil y exdefensora de la Universidad Federal de Río de Janeiro, sostuvo que la defensoría universitaria existe para reducir las asimetrías de poder y de comunicación dentro de las instituciones, y para acortar la distancia entre el discurso y la práctica institucional. En su intervención, destacó que la libertad académica enfrenta amenazas que no solo provienen de ataques explícitos, sino también de presiones políticas, económicas y de las nuevas dinámicas de la comunicación digital, que pueden generar autocensura entre docentes e investigadores.
La defensora de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Pilar Cox, presentó la experiencia de la oficina Ombuds de esa casa de estudios, creada en 2013. Explicó que su labor se divide en dos grandes áreas: la promoción y prevención de la buena convivencia, y la atención de conflictos interpersonales a través de la escucha, la mediación y la intervención directa. Cox resaltó que uno de los desafíos más importantes es mantener el equilibrio entre la independencia del defensor y la validación institucional necesaria para ejercer influencia. Asimismo, señaló que entre los académicos, los principales motivos de consulta se relacionan con conflictos interpersonales, percepciones de inequidad en promociones y calificaciones, problemas éticos en la investigación y condiciones laborales.
Desde España, el exdefensor universitario de la Universidad Complutense de Madrid, Rafael Orden Jiménez, explicó que las defensorías universitarias en ese país surgieron tras la transición democrática y fueron establecidas como obligatorias por la ley de universidades de 2001. Orden Jiménez enfatizó que el defensor no es un abogado de parte, sino que evalúa cada caso y busca convencer a la administración universitaria de que modifique sus decisiones mediante el diálogo y la autoritas, sin recurrir al poder coercitivo. Señaló que en España las defensorías atienden a toda la comunidad universitaria y que su labor se diferencia de la justicia formal precisamente porque busca la individualización del problema y la solución mediante la conversación.
La abogada salvadoreña Claudia María Melgar, exdefensora de la Universidad de El Salvador, abordó la libertad de cátedra como un derecho fundamental que debe ser tutelado por las defensorías. Advirtió que este derecho puede ser violentado tanto por censura hacia los docentes como por abusos de autoridad de estos amparados en la libertad de expresión. Melgar destacó que las defensorías universitarias protegen derechos, equilibran la libertad con la responsabilidad y fortalecen la autonomía universitaria al resolver conflictos internos de forma imparcial.
TESTIMONIOS DESDE EL RIESGO ACADÉMICO
El webinar también incluyó las conmovedoras intervenciones de dos académicos protegidos por Scholars at Risk, red internacional que cumple 25 años protegiendo a investigadores amenazados. La investigadora iraní Raha Sabet Sarani relató su experiencia como miembro de la comunidad bahá’í, perseguida en Irán, donde fue encarcelada durante cuatro años en régimen de aislamiento por sus actividades educativas y sociales. Sostuvo que la violación de la libertad académica se da tanto en contextos autoritarios como en entornos institucionales restrictivos, y que la figura del defensor universitario debe ser un espacio de confianza para denunciar discriminación, acoso y censura.
Por su parte, el académico afgano Amin Moseni describió la destrucción del sistema educativo en Afganistán tras el retorno del régimen talibán, que prohibió la educación femenina, reemplazó cursos especializados por contenidos ideológicos, y persiguió a intelectuales y académicos. Moseni afirmó que en esas circunstancias, la defensa de la libertad académica se convierte en una responsabilidad global.
DESAFÍOS CONTEMPORÁNEOS
Los expositores coincidieron en que las defensorías universitarias enfrentan nuevos desafíos, como el avance de la intolerancia y la radicalización, la crisis de salud mental entre estudiantes y docentes, y el impacto de la inteligencia artificial en la docencia y la investigación. El académico Juan Pablo Díaz, de la Universidad Autónoma de Chile, reflexionó sobre la necesidad de que las defensorías actúen como instancias previas a la judicialización de conflictos, especialmente en materias como la asignación de docencia, las evaluaciones y la libertad de cátedra.
El seminario concluyó con un llamado a fortalecer las redes internacionales de cooperación y a seguir promoviendo la instalación de defensorías universitarias en Chile, donde cada vez más instituciones avanzan en la creación de estas figuras. La Universidad de Chile, según se informó, se encuentra en la etapa final del proceso para contar con una defensoría a nivel institucional.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
