El gobierno del Presidente José Antonio Kast ha implementado un nuevo sistema de monitoreo comunicacional para sus ministros, como parte de una estrategia para corregir el desgaste político detectado a solo dos meses de asumir el mando. La iniciativa incluye la evaluación mensual de la efectividad de cada secretario de Estado en medios tradicionales, digitales y redes sociales, con el objetivo de orientar los mensajes y mejorar la gestión pública.
EL DIAGNÓSTICO DE CADEM EN CERRO CASTILLO
El viernes 22 de mayo, el gerente general de Cadem, Roberto Izikson, se dirigió de forma discreta al Palacio de Cerro Castillo en Viña del Mar para presentar al Presidente y a su equipo un análisis sin filtros sobre el inicio de la administración. Las cifras evidenciaban un deterioro acelerado de la popularidad presidencial a los 69 días de gestión, superando el récord de 126 días que poseía la primera administración de Michelle Bachelet.
Izikson señaló que el incremento histórico en el precio de los combustibles, aplicado apenas 12 días después de asumir, provocó una caída de 17 puntos en el apoyo ciudadano. A esto se sumaron el impacto inflacionario y el intenso debate en torno a la megarreforma, que acaparó la agenda. El dato más alarmante fue el alto porcentaje de votantes que respaldaron a Kast en campaña y ahora manifestaban desilusión, especialmente en seguridad, su principal promesa electoral.
No obstante, Izikson compartió dos noticias alentadoras: la oposición no había capitalizado el desgaste, y existía margen suficiente para revertir la situación, considerando que las próximas elecciones municipales y de gobernadores se celebrarán en octubre de 2028.
EL MODELO DE MONITOREO DE LA SECOM
Luego, el director de la Secretaría de Comunicaciones (Secom), Felipe Costabal, explicó al gabinete el mecanismo diseñado para medir la efectividad comunicacional de los 22 ministros. Se trata de un índice de participación ministerial, basado en un instrumento creado durante la segunda administración de Sebastián Piñera, que ahora incorpora inteligencia artificial.
El sistema monitorea semanalmente las actividades en terreno, la presencia en medios tradicionales y digitales, y las conversaciones en redes sociales. Evalúa cuánto de esa presencia corresponde a agenda propia o ajena, asignando una calificación cualitativa y cuantitativa a cada cartera. Desde La Moneda subrayan que no es un control, sino una herramienta para orientar la comunicación. Fuentes de Palacio indicaron que ya se han designado sectorialistas encargados de dos o más ministerios, y que incluso desde Hacienda se solicitó diversificar los mensajes para que la Ley de Reconstrucción no monopolice la agenda.
EL AJUSTE EN EL GABINETE Y EL PROTAGONISMO DE ALVARADO
Dos días antes de la reunión en Cerro Castillo, el 20 de mayo, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, asumió el control de las comunicaciones gubernamentales, hasta entonces centralizadas por el director de contenidos del Segundo Piso, Cristián Valenzuela. El cambio se produjo tras la salida de la ministra de la Segegob, Mara Sedini, y de su par de Seguridad, Trinidad Steinert, ocurrida solo horas antes del consejo de gabinete.
Alvarado, reconocido militante de la UDI, proclamó el inicio de una nueva fase e instó a sus colegas a asumir un rol más visible en la esfera pública, perfeccionar su discurso y no evitar las preguntas de los periodistas. Según participantes de la reunión, el ministro enfatizó la necesidad de una mayor soltura y claridad en la comunicación. Además, estableció encuentros semanales cada lunes con Valenzuela, Costabal y la jefa de Comunicaciones de la Presidencia, María Paz Fadel, para analizar la semana previa, impulsar ciertos temas y coordinar las vocerías. El objetivo es evitar descoordinaciones como las ocurridas entre ministros en los primeros meses, por ejemplo, entre Justicia y Obras Públicas respecto a la ampliación del penal Santiago I, o entre Vivienda y Hacienda, que terminó en una represalia privada de Kast.
LA EXIGENCIA DE RESULTADOS Y GESTIÓN
En el salón Arturo Prat de La Moneda, Kast reforzó el mensaje de Alvarado y precisó que la seguridad es la prioridad de todo el gabinete. En una serie de reuniones bilaterales, el Mandatario pidió a los ministros de Salud, Justicia, Bienes Nacionales y sus equipos comenzar a mostrar gestión y resultados concretos. La instrucción es entregar buenas noticias, con un sello más ciudadano y menos político, y un despliegue territorial que ya se ha evidenciado en regiones.
El plan incluye que los ministros, antes de enfrentar a la prensa sobre temas ajenos a sus carteras, conozcan la postura oficial del gobierno para evitar abrir flancos. Kast ha intensificado las reuniones bilaterales con sus ministros para supervisar el avance de cada cartera, un mecanismo que solía utilizar su antecesor Sebastián Piñera.
El gobierno confía en que, con estas medidas, podrá revertir el desgaste inicial y consolidar una comunicación más efectiva, aprovechando el margen de tiempo sin elecciones hasta 2028.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
