Personas de edad avanzada, con discapacidad o sin acceso a teléfonos inteligentes podrán seguir utilizando la tarjeta de coordenadas para autenticar sus operaciones bancarias, luego de que la CMF definiera los criterios que permiten excluirlos del nuevo sistema de Autenticación Reforzada del Cliente (ARC).
La CMF informó que su Consejo ajustó la obligación de eliminar las tarjetas de coordenadas como método de autenticación para grupos de clientes con dificultades para migrar a sistemas más seguros. La medida busca facilitar la transición hacia el estándar ARC, que se hará efectivo a partir del 1 de agosto de 2025 para el resto de los usuarios.
CRITERIOS DE EXCEPCIÓN
De acuerdo con la CMF, los bancos y demás instituciones financieras podrán autorizar el uso continuado de la tarjeta de coordenadas únicamente a aquellos clientes que, a la fecha de aplicación de la norma, cumplan con al menos uno de los siguientes requisitos: que el cliente se encuentre en la tercera edad, padezca una enfermedad o discapacidad, tenga problemas para llegar a sucursales, o no disponga de un teléfono inteligente u otro dispositivo compatible con los métodos de autenticación del banco.
Las entidades que decidan conservar el uso de tarjetas de coordenadas para ciertos clientes deberán notificar a la CMF antes del 1 de agosto de 2026.
La decisión de la CMF se enmarca en la implementación gradual del ARC, sistema que reemplaza a las tarjetas de coordenadas con métodos más robustos como la biometría o códigos dinámicos. Originalmente la eliminación de las tarjetas de coordenadas entraría en vigor el 1 de agosto de 2025, pero la CMF la postergó por un año ante objeciones de asociaciones de adultos mayores, que señalaron que muchos no tienen ni saben usar teléfonos inteligentes.
RIESGO ASUMIDO POR LOS EMISORES
La CMF aclaró que, en las operaciones donde se utilice la tarjeta de coordenadas, la autenticación no será considerada ARC. Esto implica que en esas transacciones las entidades emisoras asumirán un riesgo elevado frente a operaciones desconocidas o no autorizadas, dado que el mecanismo impreso es menos seguro que los estándares reforzados.
La modificación normativa también precisó otros alcances del ARC. Por ejemplo, no requieren autenticación reforzada las transferencias electrónicas entre cuentas de un mismo cliente dentro del mismo banco. Respecto a los pagos periódicos, la autenticación reforzada solo se exigirá cuando el cliente ingrese la orden de pago inicial, no en cada cobro sucesivo.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
