Una condena de cinco años de presidio dictó el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Concepción para quien resultó responsable de ocasionar la muerte de una joven al conducir bajo los efectos del alcohol. El siniestro vial se produjo en mayo de 2025 en Talcahuano. La decisión, adoptada por unanimidad, fue suscrita por las magistradas Nancy Vargas Bustamante, Mirentxu San Miguel Bravo y Antonia Flores Rubilar.
SENTENCIA POR MANEJAR BAJO LA INFLUENCIA DEL ALCOHOL
El tribunal estableció que el imputado conducía con un alto nivel de alcohol en la sangre cuando ocurrió el siniestro, factor que fue clave en el resultado mortal. Además de la sanción privativa de libertad, el fallo dispuso que el responsable cumpla un año de reclusión efectiva antes de optar a la libertad vigilada intensiva por el período que resta de la pena.
Asimismo, el tribunal fijó una multa de cinco UTM, inhabilitación perpetua para el ejercicio de derechos políticos, imposibilidad de desempeñar cargos públicos durante la vigencia de la condena y la prohibición vitalicia de manejar vehículos motorizados. También se ordenó la confiscación del vehículo que utilizaba.
DETALLES DEL ACCIDENTE
El accidente se registró aproximadamente a las 05:00 horas del 30 de mayo de 2025 en la Ruta 154, cerca del acceso a Inacap en Talcahuano. Contreras Ramírez se desplazaba hacia Concepción y presentaba 2,26 gramos de alcohol por litro de sangre.
De acuerdo con lo acreditado en el juicio, la ingesta de alcohol combinada con la alta velocidad hizo que Contreras Ramírez perdiera el dominio del móvil, atravesara la pista y chocara primero un poste de luz. Luego, por el rebote, impactó contra el auto donde viajaba la víctima, quien resultó con heridas mortales y falleció debido a un politraumatismo.
MAYOR EXTENSIÓN DEL MAL CAUSADO
Uno de los aspectos centrales para fijar la sanción fue la aplicación del criterio de mayor extensión del mal causado, contemplado en el artículo 69 del código punitivo. Las magistradas recogieron el impacto profundo que la muerte generó en el núcleo familiar de la víctima.
El fallo señala que los familiares requirieron asistencia psicológica y psiquiátrica para lidiar con las secuelas. El dolor aumentó debido al estado en que quedó el automóvil de la joven, que fue mostrado en las imágenes del proceso completamente destruido en la zona del conductor. La progenitora de la víctima declaró el sufrimiento que le causó no poder efectuar las despedidas y ceremonias fúnebres habituales por la gravedad de las heridas.
Los jueces determinaron que la muerte perjudicó a toda la familia y, por ello, fijaron la sanción en el nivel superior previsto en la ley. Con estos elementos, se ratificó la culpabilidad del sentenciado por una infracción que aún se ubica entre los principales orígenes de fallecimientos en accidentes de tránsito a nivel nacional.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
