El uso de la semana distrital por parte de los parlamentarios volvió a ser foco de atención pública luego de que se conociera el viaje al Caribe del diputado Leandro Kunstmann (Partido Republicano), hecho que desató un debate transversal en el Congreso sobre los límites entre la vida privada y las obligaciones que impone el cargo público. La controversia no solo generó críticas desde la oposición, sino que también provocó reacciones al interior de su propia bancada.
El jefe de la bancada republicana, Benjamín Moreno, salió a enfrentar la situación y calificó como “una frase desafortunada” las declaraciones iniciales del diputado Kunstmann, quien había justificado su viaje señalando que su trabajo parlamentario se concentraba de lunes a miércoles. Moreno explicó que conversó personalmente con el diputado, quien reconoció su error. Según el jefe de bancada, la labor de un parlamentario no se limita a las sesiones en el Congreso, sino que incluye trabajo en el distrito, participación en medios de comunicación y estudio de proyectos de ley, actividades que se extienden durante toda la semana, incluso fines de semana.
Moreno también apuntó a la necesidad de compatibilizar las labores parlamentarias con otras situaciones personales, como visitar a familiares que viven fuera del país, y planteó que este tipo de circunstancias deberían estar contempladas de mejor forma en la normativa.
REACCIONES DESDE EL OFICIALISMO
No todos en el sector oficialista respaldaron la postura de Kunstmann. El senador Rodolfo Carter, independiente cercano a Republicanos, fue más drástico y sostuvo que este tipo de conductas no son aceptables. Carter recalcó que es el electorado quien los juzga e hizo un llamado a la humildad, sin mencionar directamente al diputado.
Por su parte, el diputado Daniel Valenzuela, independiente de Renovación Nacional, detalló la dinámica de trabajo de los parlamentarios. Explicó que los diputados trabajan tres semanas en el Congreso Nacional y la última semana la dedican a la región. Las comisiones y la sala ocupan de lunes a miércoles, mientras que jueves y viernes se destinan a reuniones con ministros y atender lobby. Valenzuela subrayó que cada diputado debe dar explicaciones a la ciudadanía si se aparta de esa rutina, y recordó que los funcionarios públicos disponen de cuatro días administrativos.
LA DEFENSA DEL DIPUTADO KUNSTMANN
Antes de la conversación con su bancada, Kunstmann defendió su viaje en declaraciones al sitio noticiasdelosrios.cl. Sostuvo que cada persona tiene derecho a la vida privada y que cualquier parlamentario puede salir durante la semana distrital, siempre que cumpla con su trabajo en el Parlamento, por el cual recibe una dieta. Aseguró que se trataba de un viaje programado con mucha anticipación y que hacía casi cuatro años que no tomaba vacaciones, debido a su anterior actividad como emprendedor.
Kunstmann insistió en que su labor parlamentaria está mandatada de lunes a miércoles, días en que sesionan las comisiones. Agregó que puede demostrar su trabajo con las más de 35 solicitudes de fiscalización presentadas a municipalidades, organismos y ministerios. Además, afirmó ser, durante su semana distrital, el diputado que más ha recorrido su región.
Ante las críticas, el parlamentario apuntó contra quienes filtraron la información, señalando que conoce perfectamente quiénes son y que no es su estilo difundir información sobre otros parlamentarios. Finalizó sus declaraciones con un tono personal, aludiendo a su fe cristiana y a su trayectoria política intachable.
El episodio deja en evidencia las tensiones que genera la interpretación de los deberes parlamentarios durante la semana distrital, un período que formalmente está destinado al trabajo en las regiones pero que, en la práctica, cada diputado organiza según sus propios criterios. La discusión sobre los límites entre la agenda pública y la privada parece lejos de agotarse.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
