El presidente José Antonio Kast enfrentó este jueves un tenso careo con alcaldes de todo el país durante el encuentro nacional organizado por la Asociación Chilena de Municipalidades (ACHM) en el Teatro Centenario de La Serena. La cita, que desde el miércoles reúne a más de 200 jefes comunales, sirvió de escenario para que el mandatario intentara aplacar las críticas surgidas en torno a la reforma que busca eximir del pago de contribuciones a personas mayores de 65 años en su primera vivienda, así como por otras materias de financiamiento local y modificaciones urbanísticas impulsadas por el Ejecutivo.
El inicio de la intervención presidencial estuvo marcado por la tensión. Ante los gritos de algunos asistentes, Kast solicitó respeto y subrayó el carácter voluntario de la participación en el evento. “Tomamos el municipalismo con la misma seriedad con que ustedes se toman a sus concejales y vecinos”, expresó, agregando que “nadie está forzado a quedarse si no desea hacerlo”. Estas palabras buscaron poner freno a un ambiente que amenazaba con desbordarse.
Superado ese instante inicial, el presidente desarrolló su discurso en torno a la necesidad de resolver las diferencias a través de los cauces institucionales. Kast sostuvo que “es evidente que no coincidiremos en todos los temas” y que, en aquellos puntos donde no haya coincidencia, “será el Parlamento quien tome la decisión”. Añadió que “es allí donde se solucionan los asuntos, no mediante la fuerza ni las protestas”, en alusión a las protestas ocurridas el día anterior en Santiago, que calificó de “dramáticas”. El mandatario instó a los alcaldes a rechazar expresamente la violencia y a hacerse responsables frente a quienes destruyan bienes.
ENFRENTAMIENTO Y LLAMADO AL RESPETO
La jornada reflejó las profundas divergencias que existen entre el gobierno central y los municipios respecto del proyecto que modifica el régimen de contribuciones. La propuesta, que exime a los adultos mayores de 65 años del pago de este tributo sobre su primera vivienda, ha generado inquietud en varias comunas, especialmente aquellas que dependen en mayor medida del Fondo Común Municipal (FCM). Frente a esto, Kast fue enfático: “Hemos dicho claramente que no alteraremos ni perjudicaremos el fondo común municipal”, y agregó que han intentado explicarlo “de diversas formas para disipar toda incertidumbre”.
No obstante, el presidente reconoció que existen 42 municipios cuyo presupuesto se vería afectado en más de un 1% debido a la pérdida de ingresos por contribuciones. Para atender estas situaciones, anunció que se ha ido realizando una categorización de las comunas y ofreció que cada alcalde pueda sentarse con expertos del Ministerio de Hacienda y con quienes estimen conveniente para evaluar el impacto específico. “Ciertas comunas sí resultarán más golpeadas, aunque no son la mayoría”, matizó.
REFORMA DE CONTRIBUCIONES Y FONDO COMÚN MUNICIPAL
La reforma en cuestión ha puesto sobre la mesa la compleja ecuación entre aliviar la carga tributaria de los adultos mayores y mantener la estabilidad financiera de los municipios, especialmente aquellos de menores recursos. El Fondo Común Municipal es el principal mecanismo de redistribución de ingresos entre las comunas, y cualquier modificación en las contribuciones puede alterar su equilibrio. Kast intentó transmitir que el Ejecutivo no pretende desfinanciar a los municipios, sino que busca un diálogo técnico para minimizar los efectos adversos.
El llamado al diálogo y a la colaboración fue una constante en el mensaje presidencial. Pese a las diferencias políticas, Kast insistió en que “no buscamos fracturar el municipalismo” e invitó a los jefes comunales a trabajar junto al gobierno. La instancia, sin embargo, dejó en evidencia que la relación entre el Ejecutivo y los municipios enfrenta desafíos importantes, particularmente en materias que impactan en las arcas locales.
La participación del presidente en el encuentro de la ACHM se enmarca en una estrategia para contener el malestar que ha ido creciendo entre los alcaldes, quienes demandan mayor autonomía y recursos. La reforma de contribuciones es solo uno de los puntos de fricción; también están en discusión cambios en el financiamiento local y la actualización de normas urbanísticas. Kast buscó transmitir que el gobierno está dispuesto a escuchar y a buscar soluciones dentro del marco legal y democrático.
El ambiente durante el evento fue mixto: luego del tenso inicio, el discurso presidencial logró avanzar sin mayores incidentes, aunque persistió el escepticismo entre varios asistentes. La promesa de no afectar el Fondo Común Municipal será puesta a prueba cuando el proyecto de ley avance en el Congreso. Por lo pronto, la cita en La Serena sirvió como termómetro de las relaciones entre el Ejecutivo y los municipios, que seguirán siendo un actor clave en la tramitación de esta y otras iniciativas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
