La megarreforma impulsada por el Presidente Kast ha puesto en el centro del debate al crédito tributario al empleo, una medida que el ministro del Trabajo, Tomás Rau, defiende como clave para aliviar la liquidez de las empresas, pero que no descarta modificar para hacerla más eficiente y acotada fiscalmente.
El mecanismo contempla un beneficio para los empleadores que mantengan trabajadores con remuneraciones entre 7,8 UTM y 12 UTM. El crédito se descuenta de los Pagos Provisionales Mensuales (PPM) o del IVA, lo que en términos prácticos reduce la tasa del impuesto de primera categoría en aproximadamente tres puntos porcentuales.
DEFENSA DEL CRÉDITO Y CUESTIONAMIENTOS
La propuesta ha sido cuestionada por su efectividad para generar nuevas contrataciones y por el costo que representa para el fisco. Rau, sin embargo, la justificó como una inyección de liquidez necesaria para las pequeñas y medianas empresas, que han destruido empleo durante los últimos 18 meses. En declaraciones a radio Pauta, el secretario de Estado señaló que incluso las grandes empresas, que hasta ahora mostraban cierto dinamismo, han comenzado a despedir más de lo que contratan, según la última medición disponible.
El titular de la cartera laboral subrayó que la medida está atada a la contratación, por lo que busca incentivar el empleo formal en un contexto de alza en los costos laborales.
APERTURA A FOCALIZAR LA MEDIDA
A pesar de su defensa, Rau se mostró abierto a introducir cambios en el diseño original con el objetivo de perfeccionarlo. El ministro reconoció que existen distintas fórmulas para focalizar el beneficio, lo que dependerá de las restricciones presupuestarias que imponga la reforma. Una de las alternativas mencionadas fue restringir el crédito exclusivamente a contratos nuevos, lo que reduciría significativamente su costo fiscal.
En esa línea, Rau sugirió ser creativos con el concepto de “nuevo”, apuntando que los contratos de hasta once meses están liberados del pago de indemnización por año de servicio y presentan una mayor probabilidad de término. “Hay hartas fórmulas, pero se puede”, afirmó. El ministro aclaró que la evaluación de estos ajustes está en una fase inicial y que existen más ejemplos de focalización.
COORDINACIÓN CON HACIENDA Y CONTEXTO ECONÓMICO
Rau coincidió con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, en que la aprobación de este crédito tributario es indispensable dentro del paquete de la megarreforma. Ambos han insistido en que la medida debe ser parte de la solución a la crisis de empleo que enfrenta el país.
No obstante, el secretario de Estado advirtió que cualquier subsidio o crédito al empleo tendrá un efecto limitado si la economía no recupera su dinamismo. “Si las ventas de una empresa caen, un subsidio del 10% o 15% no bastará para convencerla de contratar”, explicó, agregando que los empresarios esperarán a que la actividad repunte antes de tomar decisiones de contratación, más allá de los incentivos tributarios.
La discusión en torno a esta propuesta se enmarca en un escenario donde el mercado laboral chileno acumula 18 meses de destrucción de puestos de trabajo en las pymes, un fenómeno que ahora se extiende a las empresas de mayor tamaño. La reforma, que aún está en fase de evaluación legislativa, deberá conciliar los objetivos de reactivación del empleo con la sostenibilidad fiscal, un equilibrio que el gobierno busca lograr mediante ajustes al diseño original del crédito tributario.
El ministro Rau dejó claro que el diálogo sigue abierto y que se explorarán todas las alternativas para que la medida cumpla su propósito sin generar un impacto desmedido en las finanzas públicas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
