Rodrigo Vergara, expresidente del Banco Central, ha vuelto a poner sobre la mesa un debate clave para la economía chilena: la megarreforma que impulsa el Gobierno y los riesgos fiscales asociados. En una reciente entrevista con Money Talks de La Tercera, el economista abordó el escenario actual, las expectativas incumplidas del nuevo Gobierno y los ajustes que podrían discutirse en el Congreso. Para el mundo legal, sus planteamientos son relevantes no solo por el contenido tributario, sino por el análisis de costos y beneficios que implica cualquier modificación estructural al sistema.
CONTEXTO ECONÓMICO Y EXPECTATIVAS
Los primeros meses del año mostraron un Imacec promedio de 0,3% y un desempleo en aumento, cifras que, según Vergara, están lejos de lo proyectado al inicio de la administración. “Se generaron expectativas de una mejoría rápida, pero simplemente no se cumplieron”, explicó. El economista descartó que estos resultados puedan atribuirse al conflicto bélico en Europa del Este, cuyos efectos comenzaron a sentirse recién a fines de marzo. Así, el estancamiento responde más a factores internos que a choques externos, un punto que los abogados tributarios y corporativos deben considerar al evaluar el clima de negocios.
LA REFORMA TRIBUTARIA DE 2014 COMO ANTECEDENTE
Vergara no ocultó su crítica a la reforma tributaria de 2014, que fijó el impuesto corporativo en el actual 27%. La calificó como “una muy mala reforma” y señaló que ese fue el momento en que Chile quedó “completamente desfasado” en materia de tributación empresarial. “Durante el segundo gobierno de la Presidenta Bachelet se cometieron muchos errores que nos han pasado la cuenta por mucho tiempo. Son parte importante del estancamiento económico que hemos vivido”, afirmó. Esta visión resulta pertinente para los especialistas en derecho tributario, pues sitúa la actual discusión en un contexto de aprendizajes y correcciones necesarias.
RIESGOS FISCALES Y MITIGACIÓN
Pese a las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo (CFA) sobre los peligros que la megarreforma implica para las finanzas públicas, Vergara considera que esos riesgos son inherentes a cualquier proyecto de envergadura. “Está bien que la discusión se centre en los riesgos fiscales y que busquemos formas de mitigarlos”, sostuvo. Sin embargo, lanzó una declaración que ha generado debate: “Reconozco que tenemos un déficit estructural alto, pero prefiero correr ese riesgo que seguir creciendo menos”. Para los abogados, esta postura abre preguntas sobre la ponderación de riesgos en políticas públicas y la necesidad de equilibrar incentivos fiscales con sostenibilidad.
POSIBLES AJUSTES EN EL CONGRESO
Consultado sobre los márgenes de negociación en el Parlamento, Vergara identificó un punto sensible: el subsidio al empleo formal. A su juicio, esta medida tiene un alto costo fiscal y carece de evidencia suficiente sobre su real impacto en la contratación. “Se vende como protección al empleo, pero la evidencia no es muy favorable y el costo es muy alto. En términos de costo-efectividad, podría ser eliminada o reemplazada”, explicó. Para el equipo del Ministerio de Hacienda, esto representa una “perilla” concreta que podría moverse para obtener apoyos, aunque sectores como el Partido Comunista y el Frente Amplio se opondrían a cualquier modificación. Vergara espera, eso sí, que parte de la Concertación se sume al proyecto.
Las palabras del expresidente del Banco Central dejan en evidencia que el debate sobre la megarreforma no es solo técnico, sino también político y estratégico. El mundo jurídico deberá estar atento a los cambios que se concreten, especialmente en materia tributaria y laboral.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
