La aprobación del artículo que reduce gradualmente el impuesto de primera categoría, del 27% al 23%, ha encendido las alarmas en la oposición. La iniciativa, impulsada por el gobierno del Presidente José Antonio Kast, fue visada este miércoles por la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados con nueve votos a favor, una abstención y tres en contra. Desde distintos sectores políticos, parlamentarios calificaron la medida como un beneficio exclusivo para las grandes fortunas y advirtieron sobre sus efectos en las finanzas públicas.
CRÍTICAS TRANSVERSALES
El diputado socialista Daniel Manouchehri fue uno de los primeros en manifestar su rechazo. Sostuvo que la norma implica un «regalo» anual de más de 2 mil millones de dólares, con un candado de 25 años, cuyo costo recaería en la población más vulnerable. Además, acusó al Ejecutivo de ignorar las advertencias del Consejo Fiscal Autónomo, que habría proyectado déficit fiscal, aumento de deuda y recortes sociales como consecuencia de la reforma. El parlamentario también cuestionó la conducción del debate, señalando que el oficialismo limitó la discusión.
Desde el Frente Amplio, la jefa de bancada Gael Yeomans afirmó que la rebaja corporativa era el objetivo central del gobierno. «Ganaron su rebaja a los súper ricos», declaró, agregando que la iniciativa no apunta a la reconstrucción ni a la creación de empleo. Calificó la tramitación como «reducida, poco democrática y autoritaria» y adelantó el rechazo de su bloque en la Sala.
El diputado Jorge Brito, también del Frente Amplio e integrante de la Comisión de Hacienda, advirtió que el déficit fiscal generado por la medida se traducirá en recortes sociales. Criticó el cierre del debate en el artículo más relevante del proyecto, atribuyendo la decisión al presidente de la comisión, Agustín Romero.
ADVERTENCIAS DE ORGANISMOS TÉCNICOS
Varios parlamentarios hicieron eco de las observaciones de entidades técnicas. El Consejo Fiscal Autónomo, el Fondo Monetario Internacional y la Corte Suprema habrían alertado sobre los riesgos fiscales y la insuficiencia de recursos para áreas como la justicia. El diputado del PPD, Carlos Cuadrado, calificó como «grave» que el gobierno desestimara esas advertencias. Comparó al ministro Quiroz con «un Robin Hood al revés», por quitar recursos al Estado para favorecer a quienes tienen mayor capacidad económica.
Cuadrado también adelantó una discusión dura en la Sala, señalando que la postura del gobierno refleja una concepción «mezquina, egoísta e insolente» que atenta contra la solidaridad construida en la vida republicana.
POSTURAS DIVERGENTES
La diputada comunista Irací Hassler aseguró que el 79% del beneficio de la rebaja corporativa se concentraría en el 1% más rico del país. Sostuvo que cada una de las 1.500 personas más ricas recibiría aproximadamente 448 millones de pesos anuales, mientras las familias enfrentan estrechez y el Estado requiere recursos para derechos sociales.
Por su parte, desde la Democracia Cristiana, el diputado Héctor Barría planteó una postura más moderada. Propuso una rebaja de dos puntos porcentuales en lugar de cuatro, con una evaluación posterior de su impacto en empleo y crecimiento. Llamó al diálogo y a buscar acuerdos que permitan una reforma duradera, agradeciendo la mediación de la Iglesia Católica en el proceso.
PERSPECTIVAS LEGISLATIVAS
La aprobación del artículo 10 marca un hito en la tramitación de la megarreforma tributaria. La oposición anticipa un debate intenso cuando el proyecto llegue a la Sala de la Cámara. Mientras el oficialismo defiende la medida como un impulso a la inversión y el crecimiento, los críticos insisten en que profundiza la desigualdad y compromete la sostenibilidad fiscal. La discusión se reanudará la próxima semana en el hemiciclo.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
