El ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, reveló los lineamientos del plan de infraestructura penitenciaria que el Gobierno impulsará en los próximos meses. En una conversación con el programa Desde la Redacción de La Tercera, la autoridad anticipó que se buscará superar las 20.000 nuevas plazas en recintos penales, priorizando terrenos alejados de los centros urbanos para acelerar los plazos de construcción.
DÉFICIT Y METAS
Actualmente existe un déficit de aproximadamente 30.000 plazas penitenciarias. Frente a esta realidad, el ministro Arrau calificó el plan como “atómico” y fijó la meta de sobrepasar las 20.000 plazas adicionales. La urgencia responde a la necesidad de dar una respuesta rápida al hacinamiento carcelario, sin esperar décadas.
ESTRATEGIA DE UBICACIÓN
Consultado sobre la posibilidad de construir una nueva cárcel en la comuna de Santiago, el secretario de Estado fue enfático: “Lo que estamos haciendo es buscar recintos penitenciarios en zonas más lejanas”. La idea es aprovechar dos factores: primero, terrenos contiguos a penales existentes que ya cuentan con disponibilidad de espacio y que no presentan grandes complejidades normativas. Segundo, ubicaciones alejadas de las ciudades para reducir el impacto en la comunidad.
Arrau explicó que no puede esperar 20 años por cambios en planos reguladores ni por tramitaciones extensas. Por eso la estrategia se enfoca en lugares donde sea posible actuar con eficacia y celeridad.
AGILIZACIÓN MEDIANTE NUEVA LEY
Uno de los pilares del plan es la aplicación de una ley reciente que permite un “fast track” administrativo. Según detalló el ministro, esta normativa evita el estudio de impacto ambiental y establece un silencio positivo para los permisos sectoriales en un plazo de 30 a 60 días. De esta forma, se sortean las barreras burocráticas que tradicionalmente frenan los proyectos de infraestructura pública.
EXPERIENCIA INTERNACIONAL
Además, el Ministerio de Obras Públicas está trabajando en un convenio que facilite la incorporación de construcción industrializada, similar a la empleada en Argentina y México para cárceles de alta seguridad. Arrau adelantó que los lugares específicos y los detalles del modelo se darán a conocer próximamente. “Estamos buscando lugares donde podamos avanzar rápido en esto, porque no podemos seguir esperando 20 años”, sentenció.
La apuesta del Ejecutivo es combinar ubicaciones periféricas, cambios normativos y técnicas constructivas modernas para cerrar la brecha penitenciaria en el menor tiempo posible.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
