La escalada en el precio del petróleo, gatillada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, llevó al Ministerio de Hacienda a modificar los parámetros del Mecanismo de Estabilización de los Precios de los Combustibles (Mepco). El Ejecutivo justificó el ajuste en la imposibilidad fiscal de sostener la herramienta en su formato original. Como medida paralela, se anunciaron ayudas focalizadas, entre ellas un subsidio al gas licuado que comenzará a regir en junio, dirigido al 80% más vulnerable del Registro Social de Hogares, con un desembolso fiscal de US$225 millones en el marco del plan “Chile sale adelante”.
Sin embargo, Abastible, filial de Empresas Copec (controlada por el Grupo Angelini), manifestó su “extrema preocupación” ante la Comisión de Hacienda del Senado por el diseño operativo del beneficio. La gerenta corporativa legal de la compañía, Paula Jervis, advirtió en una carta que la implementación a través de la aplicación Rutpay de BancoEstado podría generar problemas logísticos que pongan en riesgo la entrega oportuna de los cilindros de gas durante el invierno. La empresa acompañó su comunicación con una minuta técnica que detalla los riesgos identificados.
EL SUBSIDIO
El beneficio, ya descrito por el ministro del Interior, Claudio Alvarado, alcanzará a cerca de 7,5 millones de personas y equivale al valor de un cilindro de gas de 15 kilos. Se materializará mediante un voucher electrónico depositado en Rutpay, la billetera digital de BancoEstado vinculada a la CuentaRUT, con uso restringido exclusivamente a la compra de gas en cualquier subdistribuidora autorizada del país.
En una reunión con BancoEstado, la entidad estatal precisó que el universo potencial de beneficiarios ascendería a 7,7 millones de personas, pero que solo cerca de 1 millón son usuarios actuales de la aplicación. Los restantes deberán activar el beneficio en un sitio web habilitado para tal efecto, descargar la aplicación y completar el proceso de enrolamiento. El flujo operativo descrito por la empresa implica que el cliente deberá solicitar el RUT del subdistribuidor al repartidor, digitarlo en Rutpay, ingresar el precio de la carga indicado por el repartidor, y luego recibir un comprobante. Si el monto es inferior al beneficio, queda un saldo disponible; si es superior, se descuenta de la CuentaRUT.
Además, se dispondrá un portal para que el subdistribuidor valide la transacción, aunque no está claro el mecanismo de transferencia de fondos desde BancoEstado a los subdistribuidores. Se sugirió que el banco pagaría a las empresas distribuidoras y estas, a su vez, transferirían a los subdistribuidores que efectuaron la venta.
PROBLEMAS OPERATIVOS
Abastible identifica cuatro áreas críticas. La primera es el acceso de los clientes al beneficio: dado que solo un millón de los potenciales 7,7 millones usa Rutpay, el resto deberá activarse en el sitio web y enrolarse en la aplicación en un plazo muy breve.
El segundo punto es el plazo de implementación. Todo el sistema —inscripción de beneficiarios, portal de verificación, capacitación de repartidores y subdistribuidores— debe estar operativo al 1 de junio, lo que la empresa califica como un desafío logístico mayúsculo.
En tercer lugar, la compañía advierte sobre “roces operativos”. El proceso de enrolamiento antes de la visita del repartidor, el registro del RUT, el cálculo del cobro y la verificación de la transacción extienden el tiempo de la venta más allá de lo habitual. Esto podría generar retrasos, menor productividad por repartidor e incluso rechazo de subdistribuidores a la modalidad.
Finalmente, el traspaso de fondos preocupa especialmente. Los subdistribuidores operan con un ciclo intensivo de capital de trabajo, dependiendo del pago expedito de los clientes para reabastecerse. Si BancoEstado transfiere los montos a las empresas distribuidoras y estas luego distribuyen a los subdistribuidores, se podrían producir demoras administrativas que afecten la liquidez de estos últimos. Eventuales discrepancias entre los pagos registrados por el banco y lo que cada subdistribuidor perciba requerirían un mecanismo de resolución que aún no se ha definido.
EFECTOS ADICIONALES Y PROPUESTA
Abastible estima que cerca del 60% de las ventas de junio y julio —unos 7,7 millones de cilindros— podrían realizarse con Rutpay. Cualquier demora en la operación impactaría directamente la productividad y resultados de los subdistribuidores en su temporada más alta. Además, advierte que la medida podría excluir a empresas menores de la VI a X región, y recuerda que los subdistribuidores de Abastible son independientes, por lo que su adhesión a esta modalidad es voluntaria.
Frente a este escenario, la empresa propuso implementar el beneficio a través del bolsillo electrónico (CuentaRUT/tarjeta de débito). La idea es que los subdistribuidores autorizados de todas las compañías, así como las propias empresas de gas para ventas directas, se asocien a una compra de gas en la transacción con la tarjeta de prepago de BancoEstado, de modo que el descuento se aplique automáticamente para el cliente y los repartidores/subdistribuidores.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
