Claudia Martínez, directora del Instituto de Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, cumple un año al mando de una de las facultades más influyentes del país. En esta entrevista, la economista aborda la reforma tributaria impulsada por el gobierno de José Antonio Kast, un proyecto que busca incentivar el crecimiento económico pero que, a su juicio, presenta puntos débiles que merecen atención.
Aunque la académica respalda el enfoque general de la iniciativa —orientado a reactivar la inversión y el empleo—, plantea reparos concretos a medidas como el crédito al empleo, la eliminación de las contribuciones para mayores de 65 años y la invariabilidad tributaria. También advierte sobre los riesgos fiscales que implica el paquete, en concordancia con lo señalado por el Fondo Monetario Internacional y el Consejo Fiscal Autónomo.
CONTEXTO DEL GOBIERNO Y PRIMERAS DECISIONES
Sobre el inicio de la administración de Kast, Martínez reconoce que el escenario económico ha cambiado drásticamente desde la elección. El alza del petróleo y la guerra llevaron al Ejecutivo a decidir si traspasar o no el aumento del precio de las bencinas. «El gasto fiscal asociado a no traspasarlo es alto y, considerando la situación fiscal, es algo que no podemos hacer», afirma la directora. No obstante, deja abierta la duda sobre si se pudo haber hecho de manera más gradual o con mejores compensaciones.
Consultada por el rol del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, lo describe como un «ministro muy empoderado», pero evita calificarlo como el más poderoso desde la era de Alejandro Foxley. Eso sí, enfatiza la importancia de contar con contrapeso técnico en las decisiones económicas: «Siempre es bueno tener personas con alto nivel de formación que puedan mostrar distintas opiniones, porque en economía las cosas no siempre son claras».
ANÁLISIS DEL PROYECTO INSIGNIA
Martínez comparte el diagnóstico sobre la urgencia de crecer: «Estamos con tasas de desempleo altísimas, para las mujeres es de 10%». Sin embargo, pone el acento en los riesgos de recaudación. «Comparto el análisis del FMI y del Consejo Fiscal Autónomo de que hay riesgos fuertes con las expectativas de recaudación. Hay que ser prudente respecto a cómo se financian los proyectos de ley», señala.
Entre las medidas que aprueba destaca la reducción del impuesto de primera categoría, aunque insiste en que el balance neto del proyecto es clave. «Si disminuye el impuesto y se genera un desbalance fiscal, eso puede hacer subir las tasas de interés, lo que repercute en un aumento del costo capital y disminuye el efecto de la inversión», explica.
CRÍTICAS AL CRÉDITO AL EMPLEO Y CONTRIBUCIONES
La economista es tajante al referirse al crédito al empleo: «Subsidia el stock y no el flujo, lo que lo hace muy caro». A su juicio, en un contexto fiscal estrecho, un subsidio al flujo (solo al empleado adicional) sería más eficiente. Reconoce que podría reducir los despidos, pero cuestiona su costo en relación al beneficio.
Sobre la eliminación de las contribuciones para mayores de 65 años, Martínez lo califica como «una política regresiva». Señala que tres cuartas partes de las propiedades de adultos mayores ya están exentas o subsidiadas, y propone alternativas como poner un techo a las contribuciones como porcentaje del ingreso, o permitir el pago diferido hasta la venta o herencia.
INVARIABILIDAD TRIBUTARIA Y RIESGOS FISCALES
En cuanto a la invariabilidad tributaria, la directora del Instituto de Economía UC expresa dudas sobre el piso mínimo de inversión de US$ 50 millones. «Los proyectos mineros son mucho más caros. Si nos quedamos cortos en la recuperación de ingresos, perderemos margen para lograr el balance fiscal», advierte. Esto, porque si se fijan impuestos para muchas empresas y sectores, se reduce la capacidad de ajuste fiscal futuro.
No obstante, respalda las medidas relacionadas con permisos y la disminución de la tasa corporativa, siempre que se calcule cuidadosamente el costo fiscal. «Disminuir los impuestos genera más crecimiento si las condiciones son las adecuadas, pero hay que ser extra cuidadosos si estamos al límite de la situación fiscal», subraya.
LA IMPORTANCIA DE UN ACUERDO AMPLIO
Martínez coincide en que un proyecto de esta magnitud requiere estabilidad. «Que un proyecto pase con un buen apoyo, ojalá lo más transversal posible, da cierta estabilidad a las reglas. Eso tiene un efecto positivo para la inversión y el crecimiento», afirma. A su juicio, la incertidumbre es uno de los factores que más golpea a los inversionistas.
Finalmente, se inclina por un sistema tributario integrado, por su valor de simplificación. También sugiere otros cambios posibles, como ajustes al impuesto al diésel (para corregir externalidades y recaudar) y la reforma de la renta presunta. Asimismo, destaca la necesidad de avanzar en la sala cuna universal, un proyecto que considera procrecimiento y clave para la incorporación de mujeres al trabajo, aunque reconoce que debe estar financiado adecuadamente.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
