El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril se ubicó en 1,3%, por debajo del rango de 1,4% a 1,7% que anticipaban los analistas, lo que reduce la probabilidad de que el Banco Central suba la Tasa de Política Monetaria (TPM) en su próxima reunión de junio. Con este registro, la inflación acumulada en lo que va del año alcanza 2,7%, mientras que la variación a doce meses subió de 2,8% a 4%, el nivel más alto desde septiembre de 2025.
RESULTADOS DEL IPC DE ABRIL
La división de Transporte fue la que más incidió en el resultado mensual, con un alza de 8,0% que aportó 1,011 puntos porcentuales al indicador general. Al interior de esta categoría, la clase combustibles para vehículos personales registró un incremento de 27,9%, contribuyendo con 0,978 puntos porcentuales.
En segundo lugar se ubicó la división de Vivienda y Servicios Básicos, que presentó alzas mensuales en seis de sus diez clases. Entre los productos con mayor incidencia destacaron la gasolina, con un aumento de 25,3% y un aporte de 0,774 puntos porcentuales; el diésel, que subió 45,7% y contribuyó con 0,204 puntos porcentuales; y el gas licuado, que anotó un alza mensual de 5,8% y un aporte de 0,083 puntos porcentuales, acumulando un 3,2% en el año. El transporte en bus interurbano también incidió, con un incremento de 18,6% y un aporte de 0,053 puntos porcentuales.
En el lado opuesto, la división de Vestuario y Calzado registró la caída mensual más pronunciada, con una disminución de 1,8%.
EFECTOS DE SEGUNDA VUELTA LIMITADOS
Los expertos coinciden en que el traspaso a otros productos y servicios fue menor al esperado. En Santander señalaron que, si bien este es el primer dato mensual completo tras el ajuste de los precios internacionales de los combustibles a nivel doméstico, entrega una señal de que los efectos de segunda vuelta han sido inferiores a lo inicialmente temido, lo que otorga cierto margen para la política monetaria. Por ello, estiman que el Banco Central podría mantener la TPM en 4,5% en la reunión de junio.
Gustavo Yana, economista de Zurich, agregó que, en términos de política monetaria, mantienen la visión de que el Banco Central continuará actuando con cautela, por lo que proyectan que la TPM se mantendrá sin cambios en 4,5% durante todo 2026.
Desde Scotiabank señalaron que, si bien observan efectos indirectos en algunos bienes y servicios -como el alza en el precio del pan, el transporte en bus interurbano y los arriendos-, también se registraron caídas significativas en tarifas de transporte aéreo. Estas disminuciones, explicaron, obedecerían a la metodología de recolección de precios del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y no a un esfuerzo de contención por parte de la industria. Por lo mismo, advierten que han detectado alzas en estos servicios, lo que les lleva a levantar el riesgo al alza para la inflación de mayo, proveniente de efectos indirectos no capturados y efectos indexatorios que afectarían principalmente la inflación de servicios.
PERSPECTIVAS DE POLÍTICA MONETARIA
El dato de abril, al resultar más moderado de lo esperado, aleja la opción de un alza de la tasa de interés en la próxima reunión del Banco Central. Con una inflación que si bien aceleró su ritmo interanual, muestra un traspaso controlado a otros sectores, el mercado descuenta que el instituto emisor mantendrá una postura cautelosa y dejará la TPM en 4,5% durante la reunión de junio, sin descartar nuevos movimientos más adelante según evolucione el escenario inflacionario.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
