Mibodega, la filial de mini bodegas del grupo Megacentro, retoma su senda de crecimiento tras un período de reordenamiento interno. Con 121 mil metros cuadrados arrendables distribuidos en 33 sucursales a lo largo de 10 regiones —24 de ellas en la Región Metropolitana—, la compañía se posiciona como líder del segmento con un 25% de participación de mercado. Su plan para 2026 incluye la administración de activos de terceros como nuevo motor de expansión, sin requerir inversión directa en infraestructura.
LOS ORÍGENES Y LA EXPANSIÓN
La historia de Mibodega se remonta a 1999, cuando Megacentro, junto a los hermanos Patricio y Gustavo Sweet, habilitó las primeras mini bodegas en estacionamientos subutilizados de Las Condes. “Con el tiempo se dieron cuenta de que había una oportunidad muy grande en un mercado de bodegas pequeñas con zonas de alta densidad”, relata Benjamín Matthews, gerente comercial de la firma.
El crecimiento de la filial corrió en paralelo al de su matriz. “Megacentro en los últimos 15 años ha tenido una expansión muy grande, y Mibodega crece de la mano de ese crecimiento”, explica Matthews. Hoy, el centro más relevante está ubicado frente al Estadio Nacional, con la mejor conectividad de la red. Las pymes representan el 50% de la cartera de clientes.
En 2024 se inauguró la última sucursal propia, en Recoleta, con 8.000 metros cuadrados arrendables. Su ocupación supera el 65%, impulsada por la cercanía a La Vega Central y al barrio Patronato, zonas de alto tráfico comercial.
ESTRATEGIA DE RENTABILIDAD Y EFICIENCIA
Entre 2024 y 2025, Mibodega implementó una estrategia enfocada en tres pilares: digitalización, rentabilidad y atención a pymes. “En los últimos tres años el EBITDA ha crecido a una tasa tres veces mayor que nuestros ingresos”, señala Matthews. La facturación de la filial representa cerca del 9% de los ingresos totales de Megacentro y registró un incremento del 5% durante el año pasado.
La vacancia del mercado de mini bodegas subió de 22% a 30% en 2025. La vacancia de Mibodega al cierre del mismo año fue de 30%. No obstante, la compañía afirma que el negocio es rentable y que la demanda comenzó a repuntar. Para 2026, proyectan cerrar con una ocupación del 25% –cifra que, en el contexto del aumento de demanda, sugiere una mejora en la absorción de espacios.
NUEVO MODELO DE NEGOCIO: ADMINISTRACIÓN DE ACTIVOS DE TERCEROS
Matthews adelanta que Mibodega ya no se limitará a gestionar espacios propios. “Estamos armando un nuevo modelo donde no solamente vamos a administrar espacios de Megacentro, sino que podríamos administrar activos de terceros. Eso permitirá escalar sin tener que poner capital”, explica.
El primer proyecto bajo este esquema es la administración de un centro de bodegas en Avenida Kennedy, propiedad de la inmobiliaria Bersa, abierto tras el receso en inauguraciones desde 2024. Para 2026 ya hay tres proyectos definidos de terceros que serán administrados por Mibodega. Además, la firma tiene en carpeta seis adaptaciones en centros actuales para mejorar la oferta dirigida a pymes.
PROYECCIÓN EN REGIONES Y NUEVAS UBICACIONES
La filial considera que aún existen zonas desatendidas, tanto en Santiago como en regiones. “En Santiago, si bien hay muchas sucursales de mini bodegas, no todos los sectores están atendidos. Y también en regiones: estamos en diez y podrían haber más”, afirma Matthews. El foco estará en seguir creciendo donde la demanda supera la oferta actual.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
