UN nuevo episodio de tensión política se instaló esta semana luego de que la diputada del Partido Comunista, Lorena Pizarro, formulara un llamado a la ciudadanía a movilizarse. La parlamentaria sostuvo en una entrevista radial que la organización popular es necesaria para frenar lo que calificó como «retrocesos criminales» impulsados por el Ejecutivo, al que describió como un «gobierno de extrema derecha».
Las declaraciones no tardaron en generar reacciones desde la oposición. El Presidente José Antonio Kast respondió a través de sus redes sociales, acusando al PC de buscar agitar las calles tras ser derrotado en las urnas. Para el mandatario, la ciudadanía demanda soluciones, no más violencia, y cuestionó que el partido intente obstaculizar los avances que, a su juicio, el gobierno y el Congreso impulsan democráticamente.
LLAMADO A MOVILIZACIONES GENERA RECHAZO
El domingo, en diálogo con Radio Nuevo Mundo, la diputada Pizarro instó a organizarse y movilizarse, señalando que sin la presión del pueblo no será posible revertir las políticas del Ejecutivo. Sus dichos se enmarcan en una escalada de críticas entre el gobierno y sectores de la izquierda, especialmente en torno a materias como seguridad social y derechos laborales.
Desde el oficialismo, la respuesta de Kast fue categórica. En su cuenta de X, afirmó que el PC, al no aceptar su derrota electoral, recurre a la agitación callejera. «Los chilenos quieren soluciones, no más violencia», escribió, en un mensaje que rápidamente fue replicado por dirigentes de su sector.
PRESIDENTE DEL PNL SE SUMA A LAS CRÍTICAS
El Partido Nacional Libertario, liderado por Johannes Kaiser, se sumó a las acusaciones contra el Partido Comunista. En una declaración pública, Kaiser sostuvo que el PC, por su naturaleza marxista-leninista, no condena la violencia como método de acción política. Según el excandidato presidencial, la colectividad estaría detrás de episodios de violencia en colegios y actividades políticas, por lo que exigió que se hagan valer las responsabilidades institucionales del partido ante cualquier acto violento derivado de las movilizaciones que convoca.
Kaiser fue más allá y advirtió que esas responsabilidades podrían implicar un proceso sancionatorio que, en el extremo, derive en la disolución del PC. La declaración del PNL se produce en un contexto de creciente polarización, donde las acusaciones de instrumentalizar la protesta social se han intensificado.
AGRESIÓN A DIPUTADO Y DICHOS DE HERTZ
El fin de semana, el diputado del PDG, Javier Olivares, fue agredido durante un acto conmemorativo de un club de fútbol amateur en Olmué. Testigos señalaron que el parlamentario habría hecho alusión a Augusto Pinochet en el evento, lo que motivó los golpes en su contra. El propio equipo del diputado calificó el ataque como de origen político.
La agresión recibió condena transversal del mundo político. Sin embargo, la exdiputada comunista Carmen Hertz se refirió al parlamentario como un «payaso patético y cobarde», en declaraciones que el PNL aprovechó para reforzar su postura.
Kaiser condenó los dichos de Hertz y afirmó que no le sorprenden. En su opinión, el PC arrastra un «problema muy serio» en materia de respeto a los derechos humanos, la paz y la dignidad de las personas, incluso de los propios parlamentarios. Agregó que, desde 1990, la violencia política en Chile ha provenido exclusivamente de la extrema izquierda y, en particular, de lo que fue el brazo armado del Partido Comunista.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
