LA LEY N° 21.659: UN NUEVO ENFOQUE EN LA GESTIÓN DEL RIESGO EMPRESARIAL
Hasta hace pocos años, la seguridad en las empresas chilenas se construía sobre bases endebles: la experiencia del supervisor, el presupuesto del año anterior o la mera tradición. La cantidad de guardias, el número de cámaras de vigilancia, la altura del cierre perimetral o los sistemas de alarma se definían sin un respaldo documentado ni un análisis de las amenazas reales que la organización enfrentaba. La publicación de la Ley N° 21.659, en marzo de 2024, ha cambiado radicalmente ese escenario. Ahora, esa lógica informal ya no es jurídicamente admisible.
El legislador ha buscado que las empresas transiten desde una seguridad meramente operativa, basada en la inercia, hacia una gestión estratégica del riesgo. La norma no se limita a exigir más recursos, sino que impone un método: toda decisión en materia de seguridad debe estar sustentada en un análisis previo, sistemático y documentado de los riesgos específicos de cada organización. Quienes hasta ahora justificaban sus inversiones con argumentos como “siempre se ha hecho así” o “es lo que podemos pagar” deberán replantear su enfoque.
EL CAMBIO DE PARADIGMA
La Ley N° 21.659 representa un punto de inflexión. Ya no basta con cumplir requisitos mínimos de seguridad física; se requiere un proceso continuo de identificación, evaluación y control de riesgos. Esto implica que las medidas adoptadas —desde la contratación de personal de vigilancia hasta la instalación de tecnología— deben ser proporcionales a las amenazas detectadas y contar con un respaldo documental verificable.
Para los abogados que asesoran a empresas, esta nueva realidad implica revisar los contratos de servicios de seguridad, los manuales internos y las pólizas de seguro. La falta de un análisis de riesgos actualizado podría convertirse en un elemento crítico ante un siniestro, pues la empresa deberá demostrar que actuó con la debida diligencia exigida por la ley.
EXIGENCIAS CONCRETAS DE LA NORMA
Aunque la ley no detalla un catálogo cerrado de medidas, sí exige que el diseño del dispositivo de seguridad responda a un estudio de vulnerabilidades. Por ejemplo, una bodega industrial en una zona aislada requerirá un análisis distinto al de una sucursal bancaria en el centro de Santiago. La altura del cierre perimetral, la cantidad de rondas de guardias o la cobertura de las cámaras ya no pueden fijarse al arbitrio del supervisor.
La obligación de documentar cada paso del proceso es clave. Las empresas deben conservar registros que acrediten cómo se identificaron los riesgos, qué criterios se usaron para priorizarlos y qué medidas se implementaron para mitigarlos. Este registro no solo sirve para cumplir con la autoridad fiscalizadora, sino que también será relevante en eventuales litigios por responsabilidad civil o penal.
IMPLICANCIAS PARA LA ASESORÍA LEGAL
Los profesionales del derecho deben advertir a sus clientes que la inercia ha dejado de ser una defensa válida. Una empresa que sufra un robo o un ataque y no pueda presentar un análisis de riesgos documentado podría enfrentar consecuencias jurídicas más graves, incluida la responsabilidad por falta de control. La Ley N° 21.659 transforma la seguridad en un asunto de gobierno corporativo, que debe ser revisado periódicamente por la alta dirección.
Además, la norma incentiva la adopción de estándares técnicos reconocidos, como los que emanan del Instituto Nacional de Normalización (INN) o de organismos internacionales. No se trata de una imposición directa, pero los tribunales podrían considerar esos estándares como referencia para evaluar si una empresa actuó con la diligencia debida.
CONCLUSIÓN
La Ley N° 21.659 marca el fin de la época en que la seguridad se gestionaba por intuición o costumbre. Hoy, las empresas chilenas están obligadas a implementar un enfoque estratégico del riesgo, con análisis previo, documentación rigurosa y medidas proporcionales a las amenazas reales. Para los abogados, este cambio implica actualizar sus asesorías, revisar contratos y preparar a sus clientes para un entorno de mayor exigencia normativa.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
