La Moneda y el Partido Republicano transitaron durante los últimos días una de las crisis internas más complejas desde la instalación del gobierno. El desencuentro público entre el presidente de la colectividad, Arturo Squella, y el jefe de asesores presidenciales, Alejandro Irarrázaval, escaló hasta obligar a una intervención directa del Mandatario. Sin embargo, tras una conversación telefónica entre ambos dirigentes, las aguas comenzaron a calmarse.
COORDINACIONES PERIÓDICAS COMO SALIDA
De acuerdo a fuentes cercanas a los protagonistas, la llamada entre Squella e Irarrázaval se extendió por varios minutos y permitió bajar la tensión que se había generado tras el comité político ampliado del lunes anterior. En esa instancia, el timonel republicano expresó reparos a la coordinación política del gobierno y al funcionamiento del equipo asesor presidencial.
El diálogo no solo buscó dar por superado el impasse, sino que también dejó un compromiso concreto: una vez que Irarrázaval regrese a Chile —actualmente se encuentra fuera del país— se establecerán coordinaciones más periódicas. Desde las filas republicanas indican que la idea es fortalecer los canales de comunicación entre el Segundo Piso y la directiva del partido, para evitar nuevos episodios de tensión y descoordinaciones.
UN EPISODIO QUE DIVIDIÓ AGUAS
La controversia se originó cuando Squella, durante el comité político ampliado, cuestionó el funcionamiento político del Ejecutivo y llamó a “dar un paso al costado”. Esa frase fue interpretada por varios asistentes como un emplazamiento directo a Irarrázaval. El episodio generó incomodidad en Palacio y abrió un debate interno entre los diputados republicanos sobre la influencia que ejerce el jefe de asesores en materias políticas y comunicacionales.
Con el correr de los días, la controversia comenzó a dividir aguas dentro de la propia bancada. Un grupo de parlamentarios respaldó el diagnóstico de Squella, advirtiendo sobre una excesiva concentración de poder político en el Segundo Piso. Mientras que otros defendieron el rol que cumple Irarrázaval, destacando su cercanía con el Mandatario y su capacidad de articulación.
ANTECEDENTES DE LA TENSIÓN
Parte del diagnóstico republicano apunta a la relación entre el Segundo Piso y el equipo de comunicaciones de La Moneda, liderado por Cristián Valenzuela. En la colectividad reconocen preocupación por una seguidilla de errores comunicacionales y descoordinaciones que, a juicio de algunos dirigentes, terminaron golpeando políticamente al gobierno en semanas especialmente sensibles por la discusión del Plan de Reconstrucción Nacional y otras prioridades legislativas.
Pese a las diferencias, en el círculo de ambos dirigentes transmiten que existe conciencia sobre la necesidad de mantener una relación fluida y permanente entre el partido y el gobierno. Sobre todo, considerando el rol estratégico que los republicanos juegan como principal sostén político de la administración de Kast.
EL PRESIDENTE INTERVIENE
La señal de distensión entre Squella e Irarrázaval fue seguida de cerca por Palacio. Este lunes, el Presidente José Antonio Kast decidió intervenir personalmente y encabezó una reunión con la bancada republicana en Cerro Castillo. Según fuentes del partido, la cita no solo abordó la controversia entre el timonel y el jefe del Segundo Piso, sino que también buscó retomar una dinámica de coordinación política más directa entre Kast y sus diputados, algo que —admiten en la colectividad— se había debilitado con la instalación del gobierno y la vorágine de las últimas semanas.
En el encuentro también se discutieron las prioridades legislativas del Ejecutivo, particularmente en seguridad y la denominada megarreforma. Los republicanos aseguran que el tono fue de respaldo al Mandatario y de alineamiento con las principales apuestas políticas de La Moneda.
CIERRE DE LA CONTROVERSIA
En el entorno de Squella recalcan que nunca existió intención de provocar un quiebre político o personal con el jefe de asesores presidencial. Por el contrario, transmiten que el timonel republicano considera que Irarrázaval cumple un papel relevante dentro del gobierno y que sus cuestionamientos estuvieron enfocados en mejorar la coordinación política y comunicacional del Ejecutivo.
De esta forma, el deshielo entre ambos dirigentes deja abierta la puerta a una relación más estructurada entre el Segundo Piso y el Partido Republicano, en un momento en que el oficialismo busca dejar atrás una de las semanas más tensas desde la instalación del gobierno.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
