Una auditoría interna preliminar encargada por el comité de auditoría del directorio de Codelco ha puesto bajo la lupa el reporte de producción de la estatal correspondiente a diciembre de 2025. El proceso, aún en desarrollo, detectó un incremento de 20 mil toneladas de cobre fino que habrían sido gestionadas al margen de los procedimientos normativos establecidos, según consta en un informe al que tuvo acceso Pulso.
El hallazgo se produce en un contexto donde las cifras consolidadas de Codelco para ese mes ya habían generado inquietud en el sector minero. De acuerdo con los registros de Cochilco, la minera estatal reportó una producción de 172 mil toneladas de cobre propio en diciembre, la más alta de la última década, cuando entre enero y noviembre el promedio mensual del mineral se situó en torno a las 105 mil toneladas.
LAS CIFRAS QUE LLAMARON LA ATENCIÓN
El aumento resultó particularmente notorio en la división norte de Codelco. Chuquicamata, Radomiro Tomic y Ministro Hales registraron un alza conjunta del 47% en diciembre respecto de noviembre, pasando de 68 mil a 100 mil toneladas de cobre. Ese salto, inusual por su magnitud, motivó la revisión interna que ahora se encuentra en curso.
El informe preliminar de auditoría interna dirigido a la división Chuquicamata —aún en proceso y encargado por el comité de auditoría del directorio— revela que habrían existido irregularidades en la gestión de la producción. Según el documento, César Márquez Márquez, Gerente de Presupuesto y Control de Gestión, impulsó una iniciativa de producción de productos terminados (P1) en coordinación con la división Chuquicamata, pero lo hizo mediante una nota interna en borrador que, entre otras omisiones, excluyó de los destinatarios a la gerencia de contabilidad y no consideró a la gerencia de servicios comerciales.
LOS INCUMPLIMIENTOS DETECTADOS
La auditoría preliminar indica que la acción de Márquez implicó un incumplimiento normativo relacionado con las aprobaciones requeridas. Además, habría excedido sus facultades al autorizar la inclusión de 20 mil toneladas métricas de finos sin realizar las coordinaciones necesarias para asegurar el procesamiento del material en Radomiro Tomic, tal como solicitaba la referida nota interna.
El escrito advierte que la incorporación anticipada de esa producción podría ser cuestionada por la opinión pública, afectando la imagen de Codelco. Señala además que se utilizó una normativa interna (IFC N°108, sobre productos en proceso) que no estaba destinada para esos fines. La normativa de la empresa es clara: la producción P1 corresponde a productos terminados, listos para ser comercializados. Finalmente, esos volúmenes habrían sido considerados para el cálculo del CDU (Costo Directo Unitario).
La fecha fijada para que las personas involucradas presenten descargos, pruebas y antecedentes documentales o testimoniales que puedan modificar o complementar los hallazgos de la auditoría vencía el pasado 12 de mayo.
LA POSICIÓN DE CODELCO
La estatal confirmó que el comité de auditoría del directorio ordenó una revisión al reporte de producción 2025 de la División Chuquicamata, pero aclaró que el proceso se encuentra actualmente en desarrollo y aún no ha concluido. La auditoría contempla etapas formales de revisión de antecedentes y derecho a descargos de las personas involucradas, por lo que —según la empresa— no corresponde adelantar conclusiones mientras el proceso siga en curso.
Codelco destacó su compromiso con los más altos estándares de rigurosidad técnica y el cumplimiento de las normas y mecanismos internos de control. Añadió que entregará información oficial una vez que el proceso haya concluido, a través de los canales y en los plazos que corresponda.
“NUESTRA PRODUCCIÓN ES LA QUE HEMOS DECLARADO”
Consultado en dos ocasiones previas por Pulso respecto de las dudas sobre la producción, y en particular sobre el uso de inventario para conseguir resultados favorables, el presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, explicó a mediados de marzo que “siempre, todos los años, en diciembre hacemos limpieza de inventario, porque evidentemente nos preocupamos de que al cierre de año cerremos el año con la casa en orden. Administrar el inventario forma parte de lo que es una buena administración”.
En la presentación de resultados de la compañía, a fines de marzo, el presidente ejecutivo Rubén Alvarado fue tajante: “Primero, tajantemente nuestra producción es la que hemos declarado, y las ventas son las que impactan finalmente nuestros resultados financieros”. Agregó que el manejo de inventario para producción no es una práctica exclusiva de Codelco, sino que todas las compañías lo hacen, sujeto a las normativas que definen qué es un producto comercial o no.
La controversia, en todo caso, pone bajo escrutinio los mecanismos de control y reporte de la estatal, en un escenario donde la transparencia en las cifras de producción resulta clave tanto para el mercado como para la opinión pública.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
