El economista venezolano Ricardo Hausmann, profesor de la Universidad de Harvard, volvió a encender el debate sobre el rumbo de la economía chilena. En una entrevista reciente, el académico ofreció una mirada poco complaciente con la estrategia de crecimiento del país, cuestionando la falta de diversificación y la escasa innovación en sectores clave. Su diagnóstico apunta a un problema estructural que trasciende los buenos indicadores macroeconómicos.
UNA MIRADA CRÍTICA A LA DIVERSIFICACIÓN PRODUCTIVA
Hausmann sostiene que Chile enfrenta una dificultad central: intenta crecer produciendo los mismos bienes que siempre ha producido. “Uno de los problemas de Chile es que está tratando de crecer produciendo lo mismo que siempre ha producido”, afirmó el economista. En su opinión, el país ha sumado pocos rubros nuevos al comercio mundial más allá del cobre y, en menor medida, del salmón y la palta.
Para ilustrar su punto, el académico comparó a Chile con California. Señaló que ambas regiones comparten fortalezas en minería y agricultura, pero que el estado estadounidense cuenta con dos motores adicionales: Hollywood y Silicon Valley. “Ustedes son igual que California en todo lo que es minería y agricultura, pero sin Hollywood y sin Silicon Valley”, declaró. Esas industrias, explicó, representan lo que los seres humanos son capaces de crear para el mundo, y en ellas Chile tiene una participación marginal.
TALENTO CONCENTRADO, PERO POCO GLOBAL
Otro punto relevante en el análisis de Hausmann es la brecha entre la concentración de talento en Santiago y la escasa proyección internacional de sus productos. A pesar de que la capital reúne una porción muy alta del capital humano del país, “de Santiago salen pocas cosas al mundo”, afirmó el profesor. La reflexión apunta a que el ecosistema de innovación nacional no logra traducir el talento local en bienes y servicios que compitan globalmente.
El especialista instó a hacer más con lo que ya da la geografía y el mundo rural, pero también a desarrollar el talento que florece en las grandes urbes. “Y de eso Chile produce muy poco”, sostuvo, en alusión a la necesidad de avanzar hacia actividades de mayor valor agregado.
LA COMPARACIÓN CON COREA DEL SUR
Hausmann advirtió que medirse con otros países latinoamericanos puede generar una falsa sensación de bienestar. En su lugar, propuso mirar a economías que han dado un salto cualitativo, como Corea del Sur. “Si tú te pones a ver Corea en chips y en memorias, que son productos novedosos, ahora exporta más que todo Chile, solo en dos rubros”, explicó. Esos rubros, agregó, no existían antes y el mundo está ávido de ellos. Sin motores de crecimiento basados en innovación, es difícil crecer rápido.
INNOVACIÓN EN RECURSOS NATURALES: EL CASO DEL LITIO
En el ámbito extractivista, el académico puso como ejemplo el litio. Chile posee enormes reservas de este mineral clave para la electromovilidad, pero Hausmann consideró que el país ha tardado en incorporar tecnología para optimizar su extracción y procesamiento. “A pesar de que el litio lleva millones de años ahí, creo que recién el año pasado se abrió el centro de investigación del litio”, comentó. Si bien calificó la iniciativa como un paso en la buena dirección, señaló que refleja una falta de comprensión sobre el papel central de la tecnología en las estrategias de crecimiento.
La entrevista deja en evidencia un desafío persistente: Chile necesita repensar cómo agregar nuevas capacidades productivas y no limitarse a explotar los mismos recursos históricos. Para Hausmann, la clave está en hacer más de lo que ya se sabe hacer y, sobre todo, aprender lo que aún no se sabe hacer.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
