El futbolista de Colo-Colo Arturo Vidal se encuentra en el centro de una controversia legal luego de que el dueño de la productora PixiHouse Chile, Heriberto Inostroza, interpusiera una querella criminal en su contra ante el Juzgado de Garantía de Colina. La acción judicial, presentada en septiembre del año pasado, también alcanza a tres personas vinculadas al entorno del deportista: Carlos Aliaga, Valentina Hernández y Diego Vergara, a quienes se les imputan los delitos de estafa y apropiación indebida.
El origen del conflicto se remonta a un proyecto audiovisual que la productora se adjudicó y que tendría como protagonista al mediocampista. Se trataba de un documental donde Vidal abordaría pasajes de su carrera y sostendría conversaciones con otros jugadores. Para obtener los derechos del proyecto, Inostroza desembolsó la suma de US$96.000. Sin embargo, el documental nunca se concretó. La querella sostiene, además, que el futbolista habría utilizado ideas aportadas por la productora para desarrollar un podcast propio.
ANTECEDENTES DE LA QUERELLA
Según el relato de Inostroza, el perjuicio económico total supera los $200 millones. La cifra incluye no solo el dinero entregado directamente a Vidal, sino también deudas operativas contraídas con otras agencias y profesionales, más el daño al prestigio de la empresa y la pérdida de ingresos proyectados. La defensa del querellante está a cargo de las abogadas Alejandra Borda y Leonarda Villalobos —esta última involucrada en el denominado caso Factop—.
El pasado 23 de abril, Inostroza prestó declaración ante la Brigada de Delitos Económicos de la PDI, ante el comisario Felipe Aguado Ahumada, entregando mayores antecedentes del caso.
LA DECLARACIÓN ANTE LA PDI
De acuerdo con su testimonio, todo comenzó a principios de 2024, cuando mantuvo “una conversación personal y directa con el señor Arturo Erasmo Vidal Pardo, en su domicilio particular ubicado en el sector de Chicureo, comuna de Colina”, con el objetivo de presentarle un proyecto audiovisual original centrado en su imagen y biografía deportiva. En esa instancia, el jugador mostró interés y lo derivó a Valentina Hernández, presentada como su representante, con quien se coordinó una posterior reunión de trabajo.
En un segundo encuentro en el mismo domicilio, se sumó Diego Vergara, también presentado como representante de la imagen de Vidal. Inostroza señaló que, actuando de buena fe, PixiHouse elaboró y entregó materialmente un guion completo y detallado que cubría la estructura de las entrevistas, los invitados, los temas a tratar y su desarrollo. A su juicio, esa entrega fue determinante porque permitió al querellado conocer la totalidad del esquema creativo del proyecto antes de asumir compromiso alguno.
Posteriormente, se realizó una reunión por videoconferencia para exponer formalmente la propuesta audiovisual. El equipo de la productora fue incorporado a un grupo de WhatsApp denominado “Proyecto Arturo Vidal”, donde recibieron un mensaje de audio indicando que al equipo del señor Vidal le interesaba trabajar con ellos. La indagatoria está a cargo del fiscal Jorge Lavanderos, de la Fiscalía Centro Norte Metropolitana.
DILACIONES Y PRESIONES
Entre diciembre de 2024 y abril de 2025, según el escrito, el entorno de Vidal comenzó a modificar unilateralmente el borrador del contrato definitivo, dilatando sistemáticamente la firma y exigiendo nuevas sumas de dinero. En ese período, se invocó la existencia de una supuesta productora mexicana que estaría interesada en adquirir el proyecto en términos más favorables, con el fin de presionar a PixiHouse para que aumentara los desembolsos. Inostroza afirma que posteriormente se constató que dicha productora no existía, tratándose de una estratagema para incrementar la presión económica sobre su representada.
EL LANZAMIENTO DEL PODCAST
La productora se enteró por la prensa de que Arturo Vidal lanzaría su propio podcast, titulado “El Reinado de Vidal”, justo cuando ellos seguían trabajando para conseguir financiamiento sin el apoyo del jugador. En opinión de Inostroza, lo más grave es que el concepto, el formato y los temas del nuevo espacio serían prácticamente un calco del proyecto que PixiHouse le había entregado. Al confrontar al equipo de Vidal por esta apropiación de ideas, Diego Vergara habría restado importancia al asunto, argumentando que un podcast no se podía comparar con un documental. Para la productora, esa respuesta confirmó la mala fe, ya que el factor de exclusividad y sorpresa contractualmente acordado se había perdido irremediablemente.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
