El envejecimiento de la población chilena ha disparado el número de adultos mayores y, con ello, el gasto del Estado en la Pensión Garantizada Universal (PGU). Este fenómeno, que ya tensiona las cuentas fiscales, es analizado en un estudio de la economista Cecilia Cifuentes, directora del centro de estudios financieros del ESE Business School de la Universidad de Los Andes. Titulado “Mercado laboral y pensiones: el problema demográfico y la urgencia de subir la edad legal de pensión”, el documento advierte que la combinación de mayor esperanza de vida y un sistema de pensiones que no se ha ajustado genera una presión creciente sobre las finanzas públicas.
CRECIMIENTO ACELERADO DE LA POBLACIÓN MAYOR
Entre 2010 y 2026, el segmento de 65 años y más prácticamente se duplicó, pasando de 1,6 millones a cerca de 3 millones de personas, según la Encuesta de Empleo del INE. Las proyecciones de Celade indican que este grupo seguirá expandiéndose a una tasa del 3,4% anual en el próximo quinquenio, lo que por sí solo incrementará el gasto fiscal en la PGU.
A esto se suma el aumento gradual del monto del beneficio aprobado en enero de 2025. Actualmente, los beneficiarios de entre 65 y 81 años reciben $231.732 mensuales, mientras que quienes tienen 82 años o más ya obtienen $250.275. Desde septiembre de este año, ese monto superior se extenderá a los mayores de 75 años, y a partir de septiembre de 2027 alcanzará a todos los beneficiarios.
GASTO FISCAL EN AUMENTO
El estudio destaca que el ítem de prestaciones previsionales, un componente del gasto corriente del Gobierno Central, explicó el 20% del aumento del gasto total en 2025, impulsado principalmente por la PGU y el envejecimiento poblacional. Este ítem creció un 3,7% real en 2025 y un 3,9% real en el primer trimestre de 2026.
El número de beneficiarios del Pilar Solidario por vejez e invalidez saltó de 1,6 millones en 2019 (con un gasto de $2.361.235 millones) a 2,7 millones en 2025 (con un gasto de $7.061.129 millones). Cifuentes señala que “el Pilar Solidario tendrá una demanda de recursos que solo por la demografía crece más que el PIB de tendencia actual y, por lo tanto, más que los ingresos fiscales”.
EDAD DE JUBILACIÓN Y SUS TENDENCIAS
La ley fija una edad mínima de jubilación de 65 años para hombres y 60 para mujeres, pero permite postergar el retiro. En la última década, la edad promedio de jubilación masculina se ha mantenido en torno a los 65,4 años, mientras que la femenina subió de 61,2 años (diciembre de 2016) a 62,1 años (febrero de 2026). Esto redujo la brecha de 4,1 a 3,3 años.
A pesar de los incentivos introducidos en los últimos años (como la PGU que no exige estar jubilado para recibirla, el beneficio por años cotizados y la compensación por expectativa de vida para mujeres), el efecto ha sido limitado. Entre diciembre de 2024 y junio de 2025, la edad promedio de jubilación femenina aumentó solo cuatro meses, insuficiente para compensar el incremento de la esperanza de vida posterior al retiro.
URGENCIA DE AJUSTAR LA EDAD LEGAL
El estudio plantea que, dado que la expectativa de vida después de la jubilación ha subido más de un año en la última década mientras la edad de retiro apenas se ha movido, “es urgente subir la edad legal de jubilación”. Esto podría atenuar la presión fiscal que genera la PGU.
Cifuentes propone un alza gradual de un mes por año, con el objetivo de alcanzar 65 años para mujeres y 67 para hombres en un horizonte de 20 años. Subraya que la medida debe aplicarse a las generaciones más jóvenes, no a quienes están próximos a jubilar.
SALVAGUARDAS PARA EVITAR REGRESIVIDAD
La economista anticipa objeciones de equidad: muchos trabajadores, especialmente mujeres en empleos informales o de alta exigencia física, difícilmente podrían prolongar su vida laboral hasta los 65 o 67 años. Por ello, el diseño debe contemplar excepciones para este grupo. “Sin esa salvaguarda, la propuesta es políticamente vulnerable y socialmente regresiva”, advierte.
El estudio concluye que la PGU, pese a su relevancia social, requiere ajustes para ser fiscalmente sostenible en un contexto de envejecimiento acelerado. La discusión sobre la edad de jubilación, aunque compleja, se perfila como una de las reformas estructurales pendientes.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
