LA RESERVADA QUERELLA DE BODEGAS SAN FRANCISCO CONTRA EXCLIENTA POR ESTAFA Y EXTORSIÓN
Con cuatro décadas de experiencia y más de once centros de distribución, Bodegas San Francisco (BSF) se ha consolidado como un actor relevante en el mercado de bodegaje chileno. Actualmente, la compañía enfrenta un conflicto judicial tras presentar una querella contra su exclienta, la empresaria Paula Behnke, y el abogado Pablo Núñez, a quienes acusa de estafa y extorsión.
El escrito, ingresado el pasado 28 de abril ante el 1° Juzgado de Garantía de Santiago, denuncia una guerra judicial “ilegal y abusiva” orquestada por los querellados. Según la firma, esta ofensiva busca forzar el pago de aproximadamente 12.000 millones de pesos mediante presión y desinformación.
El conflicto comenzó el 20 de febrero de 2024, luego de un incendio en el Centro Logístico Vespucio de Pudahuel. El siniestro destruyó por completo los bienes de Behnke SpA, almacenados en una bodega de 500 metros cuadrados. La empresa afectada valoró la mercadería en 400 millones de pesos, aunque BSF asegura que no puede confirmar esa estimación.
La querella sostiene que las llamas se iniciaron en un espacio distinto al arrendado por Behnke SpA, y que BSF no tuvo responsabilidad en el origen ni en la propagación del fuego. También señala que la exclienta no contrató seguros contra incendios ni tramitó la patente comercial exigida en Pudahuel, requisito clave para la calificación industrial de su actividad.
Los querellados, según BSF, han creado una campaña en redes sociales con el lema “BSF Bodega Clandestina” para presionar a las autoridades, trasladando el debate de los tribunales a la opinión pública. La empresa cuenta con el patrocinio del penalista Juan Carlos Manríquez, quien solicitó mantener la carpeta electrónica en reserva.
La ofensiva legal comenzó en marzo de 2024 con una primera querella criminal, que actualmente está desformalizada. Luego, Behnke presentó una segunda querella por estafa contra la arquitecta Celia de la Luz Arraño y el revisor externo Enrique Alejandro Barra Campos, acusando fallas en el diseño de las bodegas siniestradas. Una tercera querella fue dirigida contra BSF y varios ejecutivos, entre ellos Sergio Barros, Sergio Silberberg, Federico Silberberg Cargill, Francisco Silberberg y Matías Ovalle.
Paralelamente, la contraparte ha impulsado acciones administrativas y civiles en distintas seremis, la Dirección de Obras Municipales, concejos municipales, reclamos de ilegalidad contra la Municipalidad de Pudahuel y solicitudes de fiscalización ante la Contraloría. BSF sostiene que estas acciones contienen información manipulada o falsa.
DESCARGOS DE LOS QUERELLADOS
Consultados por este medio, Paula Behnke y Pablo Núñez rechazaron la acusación de extorsión. Behnke explicó que el monto exigido no es caprichoso, sino que se ajusta exactamente a lo demandado en el juicio civil, concepto que abarca bienes perdidos, lucro cesante y daño moral, dentro de lo que permite la ley. Agregó que no tienen nada que ocultar y que han actuado con transparencia.
El abogado Pablo Núñez relató que durante una reunión la contraparte pidió un desglose detallado de los ítems de indemnización, el cual fue remitido por correo. Al no llegar a un acuerdo, ambas partes manifestaron su intención de continuar con las acciones legales correspondientes.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
