Los últimos indicadores sectoriales publicados por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) anticipan un escenario complejo para el Imacec de abril, que el Banco Central dará a conocer el próximo lunes. El Índice de Producción Industrial (IPI) registró en abril una contracción del 4,7% en doce meses, arrastrado principalmente por el desplome de la minería y, en menor medida, por la debilidad de la manufactura. Solo el segmento de electricidad, gas y agua logró mantenerse en terreno positivo durante el cuarto mes del año.
MINERÍA: EL SECTOR QUE MÁS PESA EN LA CAÍDA
El Índice de Producción Minera (IPMin) fue el componente de mayor incidencia negativa en el IPI. La actividad minera retrocedió un 9,0% interanual, restando 3,682 puntos porcentuales a la variación total del índice. El principal factor fue la minería metálica, que disminuyó un 12,6%, por una reducción en la extracción y procesamiento de cobre. Según el INE, este comportamiento se explica por una base de comparación elevada y una menor concentración del mineral en varias operaciones mineras del país. En términos desestacionalizados, el IPMin cayó un 1,6% respecto a marzo, lo que sugiere que el deterioro no responde solo a un efecto estadístico.
En el sector minero también hubo dos elementos que atenuaron la caída. La producción de la minería no metálica subió un 14,2%, favorecida por un mayor volumen de carbonato de litio. A su vez, los recursos energéticos crecieron un 5,3%, debido al incremento en la extracción de gas natural y crudo. No obstante, ambos avances no logran contrarrestar el impacto del cobre en el indicador global.
MANUFACTURA PRESIONADA POR LA MENOR DISPONIBILIDAD DE RECURSOS MARINOS
El IPMan registró una disminución del 2,5% frente a abril del año anterior. El sector alimentos lideró las incidencias negativas. La fabricación de productos alimenticios bajó un 7,7%, incidiendo en 2,691 puntos porcentuales en el índice compuesto. Este descenso obedeció a una merma en la biomasa marina disponible, lo que afectó la elaboración de pescado congelado y otros derivados. A esto se agregaron disminuciones en la producción de artículos metálicos (-15,4%), por un menor ritmo de obras industriales, y en la de bebidas (-7,3%), donde la producción de vino embotellado cayó por determinaciones comerciales de las compañías.
Dentro de la manufactura, el único dato positivo lo aportó la refinación de petróleo, con un avance del 22,7% interanual. Sin embargo, el INE indica que este crecimiento se explica por un período de comparación bajo, debido a paradas técnicas en abril de 2025, por lo que constituye una recuperación coyuntural y no un cambio de tendencia.
ELECTRICIDAD, GAS Y AGUA: ÚNICO SECTOR EN VERDE
El IPEGA fue el único índice que presentó una variación positiva, con un 0,9% de aumento en la comparación interanual. Este desempeño se apoyó en el incremento del 2,3% en la generación eléctrica, favorecida por las plantas solares y un mayor abastecimiento al sector residencial. Por el contrario, el gas retrocedió un 12,1% por la reducción en la regasificación de GNL, y el agua disminuyó un 0,2%.
SEÑALES PARA EL IMACEC
La serie corregida por estacionalidad del IPI retrocedió un 0,2% mensual y acumuló una caída de 4,6% en comparación con abril de 2025. Considerando que el IPI sirve como referencia para anticipar el comportamiento del Imacec que publica el Banco Central, estos resultados no constituyen un buen augurio para el indicador que se dará a conocer este lunes.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
