INVESTIGACIÓN FISCAL REVELA ROL DE FONDO EXTRANJERO EN LUCHA POR CONTROL DE AZUL AZUL
La cada vez más compleja disputa por el control de Azul Azul, concesionaria del Club Universidad de Chile, sumó nuevos protagonistas luego de que el Ministerio Público identificara a dos empresarios como controladores de un fondo que inyectó millonarios recursos para operaciones vinculadas a la sociedad. Se trata de Patricio Kiblisky y Jacques Gliksberg, quienes a través del vehículo de inversión Sportcap Credit Fund LLC habrían facilitado financiamiento destinado tanto a la frustrada OPA de Michael Clark como a la compra de un paquete accionario por parte del abogado José Ramón Correa.
De acuerdo con antecedentes recogidos por la investigación que lidera el fiscal Juan Pablo Araya, Sportcap Credit Fund entregó 18,4 millones de dólares a Bulla SpA, sociedad creada por Clark para la fallida oferta pública de acciones de 2025. Posteriormente, el mismo fondo prestó 7,9 millones de dólares a Correa para que adquiriera el 21,4% de las acciones de Azul Azul que pertenecían a la familia Schapira, operación concretada en enero de 2026. Un año antes, en 2024, el fondo ya había financiado con 3,6 millones de dólares al empresario Hernán Rosemblum para la compra de Huachipato.
De esta forma, en solo dos años Sportcap destinó a operaciones de fútbol chileno un monto cercano a su capital declarado ante la Securities and Exchange Commission (SEC) de Estados Unidos, que asciende a 30,3 millones de dólares. El fondo, radicado en Delaware, es controlado por Kiblisky y Gliksberg, aunque sus principales aportantes provendrían de Inglaterra, según fuentes cercanas a su funcionamiento.
LOS FINANCISTAS Y SU VÍNCULO CON EL FÚTBOL LOCAL
Tanto Kiblisky como Gliksberg tienen una larga trayectoria en el mundo financiero y, en particular, en el negocio del fútbol chileno. Su incursión en este ámbito se remonta a la primera década de los 2000, cuando comenzó el proceso de privatización de los clubes. Según personas que conocen sus operaciones, el primero en entrar fue Kiblisky, quien en 2008 se asoció con Juan Carlos Saffie en Ñublense. Otras fuentes indican que ambos participaban desde antes en fondos que adelantaban a los clubes el dinero de ventas y traspasos de jugadores, a cambio de un descuento, quedándose con la deuda del equipo comprador.
El sistema financiero formal ha sido reacio a prestar a los clubes locales, lo que abrió un espacio para que Sportcap encontrara un nicho de negocio con atractivas rentabilidades, tomando como garantía real las propias acciones cuyas compras financiaba. Así, el fondo ha participado en diversas adquisiciones, incluyendo la de Ñublense, la fallida OPA de Clark y la inversión de Correa.
Los nombres de Kiblisky y Gliksberg figuran en el oficio que la Unidad de Análisis Financiero (UAF) remitió a la Fiscalía el 9 de febrero de 2026, identificándolos como los beneficiarios finales del fondo que financió las operaciones vinculadas a Azul Azul. La investigación se centra en posibles delitos de entrega de información falsa y fraude en la omisión de OPA. Cabe destacar que, al frustrarse la OPA por acciones legales que recaen sobre las acciones de la concesionaria, Clark restituyó los recursos a Sportcap.
El abogado José Ramón Correa declaró ante Ciper que fue él quien contactó a Kiblisky para solicitar el financiamiento, sabiendo que Sportcap había financiado operaciones de fútbol tanto a nivel local como sudamericano. Correa agregó que las condiciones fueron negociadas directamente con “Patrick”, sin intermediarios. El profesional declinó entregar más detalles a Pulso.
ANTECEDENTES Y CONEXIONES JUDICIALES
La relación entre Kiblisky y Gliksberg se remonta a mediados de los 90, cuando se conocieron en Venezuela. Gliksberg manejaba entonces el fondo de private equity latinoamericano del Bank of America, que había invertido en Rescarven, empresa de servicios médicos controlada por Sergio Kiblisky, tío de Patricio. Este último integró el directorio de esa firma entre 1996 y 2025, coincidiendo con Gliksberg.
Gliksberg, quien reside en Estados Unidos, es un reconocido gestor de deuda. A través de Nexus Partners, fondo que cofundó en 2005, ha entrado y salido de empresas en problemas. En Chile, Nexus adquirió la Isapre MasVida en 2017. El empresario mantiene vínculos con la familia Kiblisky también a través de RVX Asset Management, firma de gestión de activos cuya estructura de propiedad incluye a varios miembros del clan Kiblisky.
Patricio Kiblisky, por su parte, es el único chileno en el directorio de Abra Group, sociedad dueña de Avianca y Gol, y futura propietaria de Sky Airlines. Atlántica Holdings Inc., donde comparte sociedad con Gliksberg, figura como accionista de Abra Group según un reporte de febrero de 2026.
El nombre de Kiblisky ya había aparecido en otra investigación judicial vinculada al fútbol. En diciembre de 2015, un representante de Amicorp declaró ante la Fiscalía que Kiblisky -entonces ejecutivo de UBS Miami- fue el contacto para que el entonces presidente de la ANFP, Sergio Jadue, creara la sociedad Lisburn Strategies Inc., que recibió 2,2 millones de dólares en sobornos posteriormente incautados por el FBI. Kiblisky no fue acusado en esa causa.
La trama judicial sigue su curso. Este jueves, Correa recurrió a la Corte Suprema luego de que la Corte de Apelaciones de Santiago acogiera su recurso de amparo del 18 de mayo contra el Ministerio Público, pero sin declarar ilegal el allanamiento del 4 de mayo a la oficina de Romántico Viajero SpA. Entre los documentos incautados estaban el contrato con Sportcap y sus sociedades relacionadas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
