Alexandra Petermann asumió en mayo la presidencia del directorio de la Federación de Turismo de Chile (Fedetur) con un diagnóstico claro: el país desaprovecha las ventajas competitivas que posee en materia turística. En conversación con Pulso, la empresaria, quien además lidera la Reserva Biológica Huilo Huilo, planteó los ejes de su gestión y las urgencias del sector.
NUEVA LIDERAZA EN FEDETUR
Petermann, que durante los últimos cuatro años se desempeñó como directora del gremio, identificó tres prioridades inmediatas. La primera es ampliar la representación territorial de Fedetur, incorporando nuevos socios en regiones. La segunda, fortalecer el diálogo con las autoridades en torno a políticas turísticas. La tercera, consolidar la industria como un sector estratégico para la economía y el desarrollo sostenible de Chile.
DIAGNÓSTICO DEL SECTOR
La presidenta del gremio describió un escenario desafiante. A nivel global, los países han reconocido el potencial del turismo como motor de desarrollo y han aumentado sus inversiones en promoción, lo que eleva la competencia. Chile, en contraste, mantiene una posición rezagada. “Chile no se ha tomado en serio las oportunidades que tiene”, afirmó Petermann, aludiendo a ventajas naturales, gastronómicas, arquitectónicas y de estabilidad político-económica que no se traducen en una estrategia promocional robusta.
PROMOCIÓN INTERNACIONAL Y PRESUPUESTO
Uno de los puntos más críticos es el presupuesto destinado a la promoción internacional. La administración anterior redujo un 30% esos recursos para 2026, dejándolos en cerca de US$7 millones. Petermann comparó esa cifra con las inversiones de países vecinos: Ecuador destina US$30 millones; Perú y Colombia, US$25 millones cada uno; Costa Rica, US$28 millones; y Brasil, entre US$80 y US$100 millones. “En los gobiernos anteriores nunca se vio el turismo como una prioridad”, sostuvo.
Recientemente, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, anunció que se duplicarán los recursos para promoción turística internacional el próximo año. Petermann valoró la medida, pero advirtió que el bajo presupuesto actual ha dejado a Chile fuera de la visibilidad en mercados clave como Estados Unidos y Europa, donde otros destinos de la región captan la atención. Estimó que si el aumento se concreta durante 2027, los resultados en llegada de turistas podrían verse en el verano de 2028.
CONECTIVIDAD E INFRAESTRUCTURA
La dirigente también abordó los desafíos de conectividad. Señaló que la red aeroportuaria no requiere necesariamente más inversión en infraestructura, sino una mejor gestión que optimice horarios y eficiencia operativa. En los parques nacionales, mencionó problemas de gobernanza y falta de inversión en infraestructura habilitante. Puso como ejemplo Torres del Paine, que recibe cerca de 400.000 visitas al año pero no ha logrado desarrollar nuevos senderos ni servicios para atraer a más turistas extranjeros.
En contrapartida, destacó el anuncio de una inversión cercana a $800.000 millones para mejorar la Carretera Austral, una obra que facilitará el acceso a destinos patagónicos y que apunta a un turista de alto gasto. Para Petermann, el foco promocional debe estar en orígenes de larga distancia como Estados Unidos y Europa, ya que permiten atraer visitantes con estadías más prolongadas y mayor capacidad de consumo. Señaló que de los 6 millones de turistas extranjeros que recibe Chile anualmente, cerca de 1,5 a 2 millones son argentinos, cuyo gasto no es tan elevado porque suelen venir a comprar más que a realizar estadías turísticas.
PERSPECTIVAS A FUTURO
El gobierno espera elevar el aporte del turismo al PIB nacional del actual 3% al 4%. Petermann consideró que esa meta es alcanzable en un plazo de cuatro años, siempre que se cumpla la promesa de duplicar el presupuesto de promoción y se avance en los otros desafíos del sector. “Es difícil dar un pronóstico, pero si realmente contamos con la promesa que nos ha hecho el ministro… probablemente en cuatro años podemos llegar a esa cifra de 1% adicional”, sostuvo.
Ante el complejo escenario geopolítico que ha encarecido los combustibles y, por ende, los pasajes aéreos, Petermann planteó que el turismo nacional puede convertirse en un gran aliado. “Tenemos que poner fichas ahí”, indicó, aludiendo a las actividades turísticas de cercanía que ganan atractivo cuando los vuelos internos y externos se vuelven más costosos.
La presidenta de Fedetur concluyó que, pese a los desafíos, el turismo es una industria que crece con fuerza a nivel mundial, impulsada incluso por fenómenos como la inteligencia artificial, que libera tiempo disponible para viajar. “Tenemos una gran ventaja como sector”, afirmó.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
