A casi dos meses de la instalación del gobierno de José Antonio Kast, la vicepresidenta de la Cámara de Diputadas y Diputados, Ximena Ossandón (RN), realizó un análisis de la gestión, reconociendo descoordinaciones internas y abriendo la puerta a cambios de gabinete sin sujetarse a plazos históricos. En conversación con La Tercera, la parlamentaria instó a ordenar la casa de abajo hacia arriba y llamó la atención sobre el rol protagónico que ha tomado el jefe de asesores del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval.
INSTALACIÓN COMPLEJA
Ossandón sostuvo que todos los gobiernos enfrentan una instalación difícil, con una oposición organizada y dispuesta a criticar. En este caso, señaló que aún se están ocupando cargos públicos, como seremías, y que algunos nombramientos no se han concretado. No obstante, evitó calificar este proceso como particularmente complejo en comparación con administraciones anteriores. La diputada afirmó que el Ejecutivo sigue en etapa de instalación y que sería injusto hacer evaluaciones definitivas sin resultados palpables.
EL ROL DEL SEGUNDO PISO
Uno de los puntos más críticos fue el papel de Alejandro Irarrázaval, jefe de asesores del Segundo Piso. Ossandón recordó que esta instancia tradicionalmente asesora al Presidente en materia técnica, no política, labor que corresponde al ministro del Interior. A su juicio, Irarrázaval ha asumido un protagonismo que debiera ser del ministro Alvarado, y advirtió que no puede existir una suerte de «ministro en las sombras». La parlamentaria cuestionó la efectividad de los comités políticos cuando, al día siguiente de acordar que Alvarado lideraría los temas políticos, Irarrázaval se reunió con parlamentarios de Demócratas. Plantéo que es el Presidente quien debe definir si esas decisiones son vinculantes.
CAMBIOS DE GABINETE SIN APEGO A LA TRADICIÓN
Consultada sobre la posibilidad de un cambio de gabinete, Ossandón fue enfática: no hay que aferrarse a la regla no escrita de que los cambios deben esperar hasta septiembre. Sostuvo que el Presidente debe realizar los ajustes cuando lo estime conveniente, incluso si es al primer o segundo mes. «Chile no lo va a medir por mantener un gabinete un largo tiempo, sino por tener a los mejores», afirmó. Para ello, dijo, pueden hacerse cuantos cambios sean necesarios hasta alcanzar un equipo idóneo. Sobre si el gabinete actual es el mejor, respondió que aún está por verse, pues no hay resultados concretos, y señaló que la etiqueta de «gobierno de emergencia» impone expectativas difíciles de cumplir en plazos breves.
EVALUACIÓN DE MINISTRAS SEDINI Y STEINERT
Respecto a la ministra vocera de Gobierno, Sedini, Ossandón consideró que ha sido maltratada y que la responsabilidad no es suya, sino de quien la puso en un cargo para el que no tenía la experiencia suficiente. Estimó que el Presidente debe comprender que una vocera necesita ser parte de las decisiones para no ser sorprendida. En cuanto a la ministra del Interior, Steinert, la diputada reconoció que el título de «emergencia» en seguridad es una carga pesada, y que problemas de esa envergadura no se resuelven en 90 días, independientemente de las promesas de campaña.
REFORMA TRANSVERSAL
Finalmente, Ossandón se refirió a la reforma que el gobierno busca aprobar. Afirmó que se deben hacer todos los esfuerzos para lograr un apoyo transversal, ojalá con una gran mayoría en el Senado. Mencionó que en la Cámara de Diputados faltan solo dos votos, pero la situación es distinta en la Cámara Alta. Sobre el Partido De la Gente (PDG), dijo que no descarta su respaldo, pero consideró poco serio condicionar la aprobación del proyecto a cambios específicos, como el descuento del IVA en medicamentos y pañales. A su juicio, el PDG debe reflexionar si actúa con patriotismo.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
