El Fondo Monetario Internacional (FMI) entregó su evaluación económica de Chile en el marco del Artículo IV del Convenio Consultivo, en un informe preliminar que representa la primera revisión del organismo bajo la actual administración. El documento, elaborado tras la visita del staff técnico encabezado por Andrea Schaechter, reconoce el impacto positivo de la denominada megarreforma impulsada por el gobierno para dinamizar la actividad, pero advierte sobre riesgos fiscales significativos y un escenario externo que se ha tornado más adverso.
El organismo internacional ajustó a la baja su proyección de crecimiento para este año, situándola en un 2,2%, y estima un 2,5% para 2027, condicionado a una mejora en las condiciones externas y a una consolidación fiscal gradual. La inflación, advierte, superará temporalmente la meta durante 2026 y principios de 2027, impulsada por el alza en los precios del petróleo. En paralelo, el déficit de cuenta corriente se reduciría en el corto plazo gracias a los mayores precios del cobre, pero tendería a ampliarse en el mediano plazo.
PROYECCIONES ECONÓMICAS Y RIESGOS EXTERNOS
El informe destaca que la economía chilena mantiene su resiliencia, valorando especialmente la credibilidad de sus instituciones de política económica como un activo clave para enfrentar shocks externos. Sin embargo, el entorno internacional se ha deteriorado, principalmente por la prolongación del conflicto en Medio Oriente. El FMI señala que una escalada en la región podría mantener elevados los precios del petróleo por más tiempo, afectando la renta disponible, la producción y las condiciones financieras.
En el plano interno, el organismo reconoce que el programa gubernamental para facilitar la inversión privada y el empleo —mediante simplificación de trámites, reducción de costos laborales y la disminución escalonada del impuesto a la renta corporativo— contribuye positivamente al crecimiento de mediano plazo. En un escenario favorable, con precios del cobre sostenidos entre US$ 5,5 y US$ 6,0 por libra y la implementación de reformas en el marco del Plan de Reconstrucción Nacional, el crecimiento podría alcanzar un 3% entre 2027 y 2030. No obstante, el propio FMI advierte que recortes generalizados del gasto público destinados a compensar la pérdida de ingresos tributarios podrían limitar el espacio para inversiones que fomenten la productividad, como el cuidado infantil.
ESCENARIO FISCAL Y CONSOLIDACIÓN
En materia fiscal, el FMI subraya la necesidad de encauzar las cuentas públicas en una trayectoria de consolidación creíble. El gobierno presentó un ambicioso plan para fortalecer la posición fiscal, y sobre la base de las políticas actuales, el staff técnico proyecta un déficit global cercano al 2,5% del PIB para 2026. Los recortes de gasto identificados mediante medidas administrativas, equivalentes a un 0,5% del PIB, ya están incorporados en la proyección base.
La entidad destacó positivamente la decisión del Ejecutivo de limitar el mecanismo de estabilización de precios de los combustibles (Mepco) durante marzo, reemplazándolo por un apoyo más focalizado y de menor costo fiscal. No obstante, advierte que el shock en el precio del petróleo seguirá impactando las cuentas fiscales.
En cuanto a la deuda pública, el FMI considera bienvenido el objetivo gubernamental de alcanzar una posición estructural ampliamente equilibrada para 2030 y mantener la razón deuda/PIB por debajo del 45%. Sin embargo, para lograrlo se requerirán esfuerzos fiscales acumulados de entre 2 y 3 puntos porcentuales del PIB, considerando la situación de las cuentas en 2025. De no realizarse dichos esfuerzos, la deuda pública superaría el 45% del PIB en 2028.
REFORMAS TRIBUTARIAS Y GASTO PÚBLICO
El informe analiza los cambios tributarios impulsados por el gobierno, que buscan fomentar la inversión mediante la reducción de la tasa corporativa del 27% al 23%, la integración del sistema y la creación de un crédito tributario proempleo. El FMI estima que el costo fiscal neto de estas medidas alcanzará un 0,2% del PIB para 2030. No obstante, advierte que, incluso considerando posibles ganancias de crecimiento derivadas del plan, se requerirán esfuerzos adicionales de consolidación fiscal para cumplir con las metas de déficit y deuda.
El organismo recomienda ponderar el crédito tributario al empleo y la reducción de la tasa corporativa frente a la necesidad de preservar espacio fiscal y mantener el gasto público productivo. Sugiere evaluar alternativas más focalizadas y de menor costo, como la amortización acelerada del gasto de capital en el sector no minero o subsidios acotados vinculados a la creación neta de empleo. Asimismo, señala que medidas como la exención de contribuciones a adultos mayores merecen reconsideración para limitar las presiones fiscales.
POLÍTICA MONETARIA Y RECOMENDACIONES LABORALES
En el ámbito monetario, el FMI sostiene que el Banco Central debe estar preparado para endurecer su política si el shock actual genera efectos de segunda ronda sobre la inflación, particularmente si los precios del petróleo se mantienen elevados de forma prolongada y presionan sobre salarios y otros precios. No obstante, aclara que el repunte inflacionario actual, por sí solo, no justificaría un cambio en la tasa de política monetaria.
El informe también aborda la necesidad de aumentar la oferta laboral femenina y la productividad. Para ello, recomienda flexibilizar el mandato de cuidado infantil basado en el tamaño de la empresa, avanzando hacia un sistema más universal. El análisis del FMI indica que las mujeres con alta educación en Chile tienen menor probabilidad de acceder a ocupaciones bien remuneradas en comparación con otros países de la OCDE, lo que sugiere una situación de subempleo. Cerrar esta brecha hasta la mediana de la OCDE podría incrementar la productividad agregada en un 3%, mediante una mejor asignación del talento.
El FMI concluye que el énfasis del gobierno en elevar el crecimiento de manera permanente es crucial para aumentar el ingreso de los ciudadanos y generar espacio fiscal para enfrentar presiones derivadas del envejecimiento poblacional y un entorno global más volátil. La evidencia comparativa sugiere que un crecimiento tendencial de alrededor del 2% anual es un punto de referencia útil para una economía del nivel de ingreso de Chile, lo que subraya la dificultad de elevar dicha tasa y la importancia de mantener proyecciones de ingresos prudentes.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
