El exrector de la Universidad de los Andes y destacado constitucionalista Raúl Bertelsen Repetto ha entregado su biblioteca personal a la casa de estudios que ayudó a fundar. Se trata de 3.480 volúmenes especializados en diversas ramas del Derecho, junto con documentos históricos vinculados a la elaboración de la Constitución de 1980. La colección quedará bajo resguardo de la Biblioteca Uandes en una sala especialmente habilitada con su nombre, y estará abierta a investigadores, estudiantes de postgrado y académicos.
LA DONACIÓN
El acervo donado comprende obras de derecho público, derecho constitucional, teoría y filosofía del derecho, derechos humanos, derecho administrativo e internacional, así como disciplinas más específicas como derecho minero y marítimo. La colección ha sido organizada bajo la denominación Fondo Raúl Bertelsen Repetto, un gesto que refleja la estrecha vinculación del jurista con la universidad que contribuyó a crear entre 1989 y 1998, período en el que ejerció como su primer rector.
Durante la ceremonia de inauguración de la sala, Bertelsen explicó que los libros, fruto de más de seis décadas de estudio y docencia en derecho constitucional, encuentran en la biblioteca universitaria el lugar adecuado para ser aprovechados por futuros investigadores. Aunque su inquietud intelectual persiste, reconoció que el tiempo ya no alcanza para leerlos todos.
EL ACERVO HISTÓRICO
Junto a los volúmenes, la donación incluye las Actas Oficiales de la Comisión de Estudios de la Nueva Constitución Política de la República, el órgano encargado de redactar el anteproyecto de la Carta Fundamental de 1980. Estos documentos registran el desarrollo de las sesiones y el proceso de elaboración constitucional, constituyendo una fuente de alto valor histórico y jurídico. Para la comunidad académica, este material representa un recurso directo para el análisis del derecho constitucional chileno y la evolución de sus instituciones.
VALOR ACADÉMICO Y PROYECCIÓN
La directora de la Biblioteca Uandes, Carolina Melo, calificó la donación como un gesto profundamente formativo para las nuevas generaciones, y agradeció tanto la generosidad del jurista como el trabajo del equipo encargado de catalogar los materiales. Por su parte, el decano de la Facultad de Derecho, Alejandro Miranda, subrayó que donar una biblioteca es un acto esencialmente universitario, pues los libros seguirán enseñando de manera fecunda a quienes los consulten.
La institución asumió el compromiso de custodiar, preservar y garantizar la accesibilidad de este patrimonio intelectual, transformándolo en un recurso abierto para el estudio del derecho público chileno. El vicerrector de investigación, Javier Enrione, valoró la proyección futura del acervo como elemento dinamizador de la investigación jurídica en la universidad.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
