ALLANAMIENTO EN TEMUCUICUI REACTIVA LA BÚSQUEDA DE JORGE HUENCHULLÁN
El operativo policial desarrollado la madrugada del miércoles en la Comunidad Autónoma de Temucuicui, en la comuna de Ercilla, región de La Araucanía, no solo dejó tres detenidos pertenecientes a un clan familiar, sino que también puso nuevamente en el centro de la atención judicial la situación del líder de esa organización, Jorge Huenchullán Cayul. Según confirmó el fiscal regional Roberto Garrido, otras dos personas del mismo grupo mantienen órdenes de captura vigentes y se encuentran prófugas.
Pero el nombre de Huenchullán no es nuevo en los registros de la justicia. El werkén o vocero de la comunidad acumula casi cinco años evadido luego de que el Tribunal de Garantía de Collipulli decretara en su contra la medida cautelar de prisión preventiva, tras ser formalizado por el Ministerio Público. Su paradero es desconocido desde que, a comienzos de agosto de 2021, su propia organización difundió una declaración pública en la que anunciaba su paso a la «clandestinidad política», aludiendo a un «delicado estado de salud».
ANTECEDENTES JUDICIALES DE HUENCHULLÁN
El líder mapuche no es ajeno a procesos penales. En 2018 fue condenado a 541 días de presidio por el delito de cultivo de marihuana, pena que cumplió bajo el régimen de reclusión nocturna. Sin embargo, la nueva investigación en su contra, que derivó en la orden de prisión preventiva, lo llevó a evadirse de la justicia. Desde entonces, su captura sigue pendiente y no ha podido ser materializada, a pesar de los allanamientos realizados en el sector.
El allanamiento de esta semana en Temucuicui, que se enmarca en indagaciones por violencia y narcotráfico, recordó que Huenchullán sigue siendo uno de los imputados más buscados al interior de la comunidad. Fuentes del Ministerio Público señalaron que las diligencias continúan y que no se descartan nuevos operativos para dar con su paradero, así como con el de los otros dos prófugos del clan familiar.
CLANDESTINIDAD POLÍTICA Y EFECTOS JURÍDICOS
La declaración de «clandestinidad política» invocada por Huenchullán no tiene reconocimiento en el ordenamiento jurídico chileno. En estricto rigor, desde el punto de vista procesal penal, la persona que se sustrae de la acción de la justicia se encuentra en rebeldía, lo que implica que el tribunal puede ordenar su detención y mantener la causa abierta hasta que sea puesto a disposición del juez. La prisión preventiva decretada sigue vigente mientras no se revoque o se cumpla la captura.
El caso de Huenchullán se suma a otras situaciones de imputados que optan por evadirse en comunidades mapuche, lo que genera complejidades operativas para las policías y la Fiscalía. En la zona de La Araucanía, la judicialización de conflictos territoriales y la presencia de organizaciones radicalizadas han tensionado la aplicación de medidas cautelares, obligando a los tribunales a ponderar los riesgos procesales y la seguridad de los intervinientes.
PROYECCIÓN DEL CASO
Con casi cinco años de rebeldía, la situación de Jorge Huenchullán Cayul se mantiene sin resolver. Los operativos como el de esta semana demuestran que la Fiscalía sigue activa en la búsqueda de los prófugos, pero hasta ahora el líder de Temucuicui ha logrado eludir la acción de la justicia. Mientras tanto, la orden de prisión preventiva dictada por el Tribunal de Garantía de Collipulli sigue pendiente, a la espera de que se concrete su captura.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
