El congreso del Frente Amplio entró en su recta final y, durante la jornada del jueves, los distintos grupos internos de la colectividad presentaron sus documentos de proyección política. En ellos se aborda el rol que deberán cumplir como oposición, los planes para retornar al Ejecutivo y, como telón de fondo, una evaluación sobre los cuatro años de gestión del Presidente Gabriel Boric.
A dos meses de abandonar La Moneda, ese punto se ha convertido en uno de los ejes centrales del proceso de reflexión interna del partido. En el debate conviven dos miradas contrapuestas, aunque ambas reconocen en Boric al principal referente de la tienda.
LAS DOS VISIONES EN EL FRENTE AMPLIO
Por un lado, están los “guardianes” del legado del exmandatario, quienes consideran que ya hubo suficiente autocrítica tras la derrota presidencial ante José Antonio Kast y que la prioridad debe ser mirar hacia adelante. Este sector apuesta por dar vuelta la página y centrarse en proyectar los próximos pasos de la colectividad.
En la vereda opuesta, un grupo persistente en la autocrítica sostiene que la discusión sobre el futuro del partido no puede eludir el reconocimiento de que, en el ejercicio del poder, no se cumplieron las expectativas. Pese a este disenso, ambos conjuntos valoran positivamente la figura de Boric y sus logros, aunque no lo consideran la única carta del Frente Amplio.
AUTOCRÍTICA DESDE “CON FUERZA Y ESPERANZA”
Entre los documentos enviados al partido el jueves, destacó el del grupo liderado por la diputada Gael Yeomans, bautizado internamente como “Con fuerza y esperanza”. En un escrito de diez páginas, este sector incluyó un repaso crítico del paso del Frente Amplio por el poder, proceso en el que, cabe señalar, no asumieron cargos en la primera línea del gabinete.
El texto sostiene que la victoria electoral no garantiza la capacidad de cambio social. La llegada al gobierno en condiciones de minoría parlamentaria, con una coalición oficialista fragmentada y una dependencia inicial del rumbo del proceso constituyente, mostró que ganar elecciones no equivale automáticamente a construir poder social.
El documento agrega que un aprendizaje crucial es que acceder al gobierno sin fuerza social organizada ni una estrategia de conducción adecuada puede empujar a la izquierda desde la disputa hacia la mera gestión, y desde la perspectiva de cambios profundos hacia la administración de una política condicionada por correlaciones adversas.
En un segundo documento del mismo grupo, de ochenta páginas, la autocrítica fue más directa. Allí se señala que, tras la derrota del Apruebo, la posibilidad de transformación inmediata se cerró y el gobierno quedó empujado a una posición defensiva, más administrativa, que de forma persistente cedió espacios discursivos a los sectores conservadores. El período 2022-2025 fue descrito como de reflujo, con dificultades para movilizar a las propias bases militantes y adherentes, poco convocadas por una política que se justificó como un intento de conseguir apoyo de sectores moderados.
OTROS SECTORES Y SUS ENFOQUES
El grupo de Yeomans es solo uno de los que mantiene sobre la mesa el debate reflexivo sobre la etapa del Frente Amplio en el gobierno. Otros sectores, como el asociado a los exmilitantes de Revolución Democrática, optaron por omitir mayores comentarios sobre su paso por La Moneda. Tampoco se planteó ese aspecto en la tendencia vinculada al senador Diego Ibáñez y la exministra Antonia Orellana, denominada “De Cordillera a Mar”.
En el escrito presentado por Decam, el énfasis estuvo en la proyección de los próximos pasos del frenteamplismo. Este sector, que también ha sido crítico con parte de la gestión de Boric, especialmente en el ámbito del feminismo —golpeado por la crisis que estalló en octubre de 2024 con la denuncia de índole sexual contra el exsubsecretario Manuel Monsalve—, prefirió no profundizar en la autocrítica en esta instancia.
PRÓXIMOS PASOS DEL PROCESO INTERNO
El debate por la proyección del Frente Amplio continuará en los próximos meses. En junio se realizará un plenario donde se recogerán las discusiones de las Unidades Congresales (UCON), instancias en las que ha participado activamente el mismo expresidente Boric.
Posteriormente, se llevarán a cabo elecciones que renovarán los más de cien cupos del comité central y la directiva, que actualmente lidera Constanza Martínez, estrecha colaboradora del exmandatario. El tono autocrítico con el paso por el poder promete mantenerse como uno de los ejes de la discusión interna.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
