El ambiente en el Congreso se ha visto alterado por la inminente presentación masiva de indicaciones al megaproyecto de reconstrucción y desarrollo económico impulsado por el gobierno. La advertencia de un “tsunami” de enmiendas ha encendido las alertas tanto en La Moneda como entre los propios parlamentarios, mientras el reloj avanza hacia el vencimiento del plazo para incorporar cambios al texto.
EL PROYECTO Y EL PLAZO DE INDICACIONES
Tras la aprobación en general de la iniciativa por parte de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, se fijó como fecha límite el mediodía del lunes para que los legisladores presenten sus propuestas de modificación. Este mecanismo, establecido en el reglamento de la Cámara, permite a diputados y al propio Ejecutivo introducir enmiendas al proyecto antes de su discusión en particular.
El proyecto, que abarca materias tan diversas como reconstrucción, rebaja tributaria, reactivación económica, cambios educacionales, laborales y medioambientales, ha sido calificado por la oposición como una iniciativa miscelánea que concentra demasiados temas en un solo paquete legislativo.
LA AMENAZA DEL TSUNAMI LEGISLATIVO
El diputado Jaime Araya (independiente PPD) fue quien encendió la mecha al advertir que se avecina un “tsunami” de indicaciones. Según sus declaraciones, la oposición podría presentar más de dos mil enmiendas, con el objetivo de transformar el proyecto en una iniciativa que beneficie a la clase media y a las pymes. Aunque el diputado Boris Barrera (PC) matizó que la cifra de 1.200 indicaciones era una exageración retórica, Araya insistió en que la estimación podría quedarse corta.
Detrás de esta estrategia subyace la molestia de un sector importante de la oposición ante lo que consideran un escaso margen de negociación otorgado por el gobierno. A su juicio, la presión por aprobar el megaproyecto en tiempo récord ha restringido el debate democrático y las posibilidades de un análisis pausado de cada una de las materias incluidas.
RETIROS DE FONDOS PREVISIONALES COMO INDICACIÓN
Entre las propuestas que estarían siendo evaluadas por algunos parlamentarios opositores destaca la eventual inclusión de un nuevo retiro de ahorros previsionales. El diputado René Alinco (independiente) señaló que no descartan incorporar esta figura como una indicación al proyecto, pese a que en el pasado los retiros se tramitaron como reformas constitucionales para sortear las atribuciones exclusivas del Presidente en materia de seguridad social.
Esta posibilidad, que algunos consideran inconstitucional al inmiscuirse en facultades presidenciales, forma parte de una estrategia más amplia que busca trabar el debate. Si las indicaciones son declaradas inadmisibles, se generarían votaciones adicionales para resolver los recursos correspondientes, alargando aún más la tramitación.
SABOTAJE LEGISLATIVO SEGÚN EL GOBIERNO
La reacción oficial no se hizo esperar. El Presidente José Antonio Kast manifestó su lamento por lo que calificó como una actitud obstaculizadora de la oposición, señalando que el proyecto busca recuperar el crecimiento y el empleo para Chile. En tanto, la ministra vocera de gobierno, Mara Sedini, fue más allá y calificó la estrategia opositora como un “sabotaje legislativo”, aludiendo a un video difundido en redes sociales donde parlamentarios de oposición coordinarían la presentación masiva de enmiendas para entorpecer la iniciativa.
DEMOCRACIA VERSUS OBSTRUCCIONISMO
Frente a las críticas del Ejecutivo, algunos sectores de la oposición defendieron su accionar. La jefa de bancada del Frente Amplio, Gael Yeomans, sostuvo que presentarán las indicaciones que sean necesarias, acusando al gobierno de querer “bypasear” al Congreso con una discusión que consideran poco democrática. El diputado Marcos Barraza (PC) complementó que utilizar las herramientas legislativas no es sabotaje, sino ejercicio de la democracia.
Sin embargo, no toda la oposición comparte el tono beligerante. El jefe de la bancada PPD Independientes, Raúl Soto, afirmó que su comité no se sumará a ninguna estrategia de obstruccionismo, enfocándose en propuestas constructivas. En la misma línea, el jefe de la bancada socialista, Raúl Leiva, aseguró que sus indicaciones serán acotadas y que el Partido Socialista nunca renunciará a un debate serio y responsable.
PROYECCIÓN DEL DEBATE EN LA CÁMARA
Independientemente de las posturas, la discusión del megaproyecto se perfila como particularmente extensa. Se estima que solo las votaciones separadas de artículos, numerales y literales podrían requerir cerca de 150 votaciones distintas. En el mejor de los escenarios, la sala podría despachar el proyecto el miércoles 20 de mayo, después de uno o dos días de maratónicas sesiones, muy lejos de las aspiraciones iniciales del gobierno de concluir el trámite el lunes 18 o martes 19.
El curso que tomará esta iniciativa dependerá de la capacidad de articulación de la oposición y de la estrategia que finalmente adopte el Ejecutivo para sortear el aluvión de indicaciones que se avecina.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
